Calefacción de gasóleo

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La calefacción de gasóleo es uno de los sistemas más utilizados para calentar tu vivienda. A pesar de que existen muchas otras energías para ello.

Este líquido tiene un poder calorífico muy alto, pero no tanto como el de otros gases como el propano o el butano


¿Qué es el gasóleo?

El gasóleo o gasoil es un hidrocarburo que deriva del petróleo. Es más denso y barato que la gasolina, además de ser más sencillo de refinar. Y los impuestos que lleva también son más bajos. En concreto, el gasóleo tipo C es el que se usa en las calefacciones domésticas.

¿Cómo funciona la calefacción con gasóleo?

Este sistema de calefacción funciona calentando el agua en una caldera, usando justamente el gasoil como combustible. Una vez calentada, el agua se distribuye por cañerías por todos los radiadores del hogar.

Para poder usarlo hay que tener un depósito de gasóleo en la vivienda, y no es un depósito pequeño. El más pequeño suele ser de 500 litros y pueden llegar a contener hasta 2.500. Es entonces una buena opción para calentar casas grandes.

¿El problema? Que tienes entre 500 y 2.500 litros de gasoil a tus pies, por lo que es algo más o menos peligroso. Sobre todo en comparación con otros combustibles como el gas natural que no requieren de almacenamiento.

Además, el gasóleo es una fuente bastante sucia. Los restos que deja en el depósito hacen que se merme su capacidad y los gases que expulsa por su combustión son tan contaminantes como los de los coches.

Coste de la calefacción por gasóleo

Actualmente el precio del litro de gasoil para calefacción está en 0’721/l. Todo depende por lo tanto de la capacidad que tenga nuestro depósito para saber exactamente por cuánto nos saldría llenarlo.

Capacidad del depósito (litros) Precio por llenarlo
500 360'50€
700 504'70€
1.000 721€

Eficiencia del gasóleo como combustible para calefacción

Existen dos tipos distintos de calderas de gasoil, cada cual con su eficiencia. Por un lado están las antiguas calderas normales, que tienen una eficiencia del 85% (el 15% de la energía que convierten se pierde).

Por otro lado, hay toda una nueva generación de calderas, llamadas ‘calderas de gasóleo C de baja temperatura’ cuya eficiencia se dispara al 96%, mucho más cerca de la de sus competidores e incluso por encima del propano, cuya eficiencia máxima es del 90%.

Finalmente existe toda una nueva generación de calderas de gasóleo que son más limpias y eficientes, llegando a superar el 100% de eficiencia gracias al aprovechamiento del Poder Calorífico Interior y del calor latente del vapor de agua. Estas calderas son las conocidas como calderas de condensación Evolution EV y alcanzan una eficiencia similar a la de las calderas de condensación de gas natural.

 

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Autor de la página web Alberto de la Cruz es experto en mercados eléctricos y de gas natural.