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Ahorrar consumo de gas natural

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Ahorrar consumo de gas natural

El gas natural es una de las energías más baratas para el pequeño consumidor. Sin embargo, la factura del gas puede verse aún más reducida poniendo en práctica algunos consejos.

Gracias a la liberalización del mercado gasista en 2008, todos los consumidores pueden cambiar tanto de compañía del gas como de tarifa siempre que quieran. De esta forma es más sencillo ahorrar en la factura, ya que permite escoger en cada momento las condiciones de gas que más nos convienen.


¿Qué es el gas natural?

El gas natural es una fuente de energía cada vez más utilizada en España, en parte debido a los precios competitivos del gas, en parte a causa de la extensa red gasista de nuestro país.

El gas natural es una energía mucho más limpia que otros combustibles fósiles, ya que no emite residuos. Además, es un gas altamente calorífico, por lo que es mucho más eficaz que otras alternativas como la electricidad. Necesita mucho menos tiempo para cumplir su función.

¿Quién me suministra el gas natural?

Con la liberalización del mercado gasista en 2008, se diferenciaron los actores que intervienen en él para acotar el ámbito de acción de cada uno. Por esta razón, actualmente en el mercado del gas natural encontramos dos actores: las distribuidoras de gas y las comercializadoras; unas se dedican a distribuir el gas y a canalizar las redes que lo llevan y las otras a dar acceso al suministro al cliente final.

Las distribuidoras de gas natural

Las distribuidoras son las que se encargan de hacer llegar el gas natural hasta tu casa. Es decir, son las que ponen la infraestructura y transportan el gas desde el origen hasta el punto de suministro. Ellas son las que crean la red del gas y quienes la expanden por las distintas partes del país.

En España, las distribuidoras de gas natural trabajan por zonas geográficas, y, por esta razón, no es algo que puedas elegir. Según el lugar donde estés, te tocará una u otra.

Las comercializadoras de gas

La comercializadora es quien te vende el gas, es decir, quien te envía las facturas. La comercializadora es la que tú puedes elegir en base a su oferta económica, que tendrá diferentes tarifas y descuentos.

Las comercializadoras de gas pueden pertenecer al mercado regulado (las denominadas comercializadoras de último recurso) o al mercado libre.

¿Qué tarifas del gas existen?

Las tarifas del gas son como las de la luz: se dividen entre tarifas del mercado regulado y tarifas del mercado libre. Para saber cuál te conviene según tu perfil de consumo, puedes consultar un comparador energético.

Tarifas del mercado regulado

Las tarifas del mercado regulado son aquellas cuyos precios están indicados por el Gobierno, tanto el del término fijo de gas (expresado en €/mes), como el del término de consumo de gas (expresado en €/kWh); son las que se conocen como Tarifas de Último Recurso. Según el nivel de consumo contratado, se diferencian:

Tarifa de acceso Nivel de consumo Características
TUR1 <5000kWh

 Menor importe en término fijo

 Mayor precio por el kWh

TUR2 5000-50000kWh

 Mayor coste del término fijo

 Menor precio por el kWh

Para acogerse a estas tarifas es necesario que el consumidor contacte con una Comercializadora de Último Recurso, que son las que tienen la aprobación del Gobierno para ofrecer este servicio.

Tarifas del mercado libre

Dentro del mercado libre, cada comercializadora marca el precio que cree conveniente por su energía. La ventaja de este tipo de contratación viene de la mano de los descuentos y promociones que las compañías ofrecen a sus clientes.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la suscripción de estos contratos no conlleve costes por servicios de mantenimiento obligatorios o permanencia de la relación durante un periodo de tiempo determinado.

¿Cómo son las facturas de gas natural?

La factura del gas es el documento por el que la comercializadora detalla al cliente cuál ha sido su consumo durante el periodo establecido y qué importe debe abonar por él. Esta factura se basa en dos conceptos: el término fijo del gas y el término de consumo.

  1. Término fijo del gas: es la parte de la factura que incluye el importe por el peaje de acceso, es decir, lo que se destina a la distribuidora para tener acceso a la red de gas. Éste es un precio fijo que depende únicamente de la tarifa de acceso que tengamos contratada. A mayor peaje, más término fijo en la factura. Éste es un importe fijo que debe pagar el consumidor haya o no consumido gas.
  2. Término de consumo del gas: es la parte variable de la factura, que detalla el importe que debe abonar el cliente por la energía consumida. El resultado es la multiplicación del precio del kWh contratado en la tarifa del gas por la cantidad de kWh consumidos. Para hacer este cálculo, es preciso que la distribuidora haga la lectura del contador del gas y envíe los datos de consumo a la comercializadora.

Dentro de la factura, existen otros conceptos que se suman en el importe total, como son:

  1. Impuesto de Hidrocarburos: que se aplica según los kWh consumidos, multiplicándolos por 0,234€/kWh.
  2. Alquiler del contador: el contador puede estar en propiedad o en alquiler. Si en lugar de comprar el contador del gas, el cliente decide alquilarlo, la distribuidora cobra una tarifa periódica al cliente a través de la comercializadora, que repercute en la factura.
  3. Servicios contratados: en caso de tener contratados servicios de mantenimiento, revisiones u otras actividades relacionadas con el gas, se detallarán dentro de este concepto.

¿Cómo puedo ahorrar en la factura del gas?

Debido al término fijo que se paga por el gas natural, se hace muy difícil ahorrar en la factura a partir de la reducción en el consumo. Sin embargo, hay pequeños trucos que se pueden poner en práctica para gastar menos.

  • En la cocina...
  • Utiliza el calor residual para terminar de cocinar
  • No gastes agua caliente cuando no la necesites
  • Utiliza ollas a presión para cocinar más rápido
  • Mantén limpios y en buen estado los quemadores de la cocinilla
  • Utiliza los programas de agua fría en lavadora y lavavajillas
  • En la ducha...
  • No pongas el agua al máximo de caliente
  • Controla el tiempo que pasas en la ducha
  • No dejes el grifo abierto permanentemente
  • En cuanto a la calefacción...
  • Mantén una temperatura estable durante la temporada de invierno
  • Si tienes la posibilidad, programa la calefacción de forma que mantenga la casa a buena temperatura pero sin exceso
  • Cambia tu caldera de gas a una de condensación para ahorrar en el suministro
  • Mantén en buen estado el aislamiento de la vivienda para que el calor no se escape por rendijas, puertas y ventanas
  • Limpia la caldera y purga los radiadores al menos una vez al año

 

¿Cómo cambiar la compañía del gas?

Si lo que buscas es ahorrar en tu factura, cambiar de compañía del gas o de tarifa es una buena opción. Compara cuáles son las ofertas actuales en el mercado y comprueba si alguna te ofrece mejores condiciones que las que tienes contratadas ahora mismo. Para ello puedes utilizar nuestro comparador energético o, si lo prefieres, .

Tanto si vas a hacer cambio de compañía como si vas a cambiar tu tarifa de gas natural, debes tener a mano:

  • Nombre, apellidos y DNI del titular del contrato
  • Dirección de la vivienda donde está el suministro
  • Código Universal del Punto de Suministro o CUPS
  • Tarifa de acceso a contratar
  • IBAN de la cuenta bancaria en la que se va a domiciliar el pago de los recibos

Ambos trámites deben ser gratuitos, a no ser que tu contrato actual tenga suscrito un periodo de permanencia en vigor. En cualquiera de los casos, el cambio quedará formalizado en un plazo de 15 a 20 días hábiles desde el nuevo acuerdo.

Recuerda que en este tiempo te llegará una última factura con la compañía y tarifa que tengas contratadas ahora mismo. Será en el siguiente periodo de facturación cuando veas reflejado el cambio.

 

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