Se encuentra usted aquí

Factura de luz y gas

Compartir en Facebook  Compartir en Twitter  Suscribirse a Selectra Oficial 
factura luz y gas

Cuando tenemos contratado un servicio de luz o gas, la factura es uno de los elementos esenciales que va aparejado al suministro. Comprender la factura de luz y gas puede ser complejo debido a la cantidad de conceptos que figuran en ella.

El recibo de energía es el documento que el consumidor recibe, donde aparecen detallados todos los datos del contrato y también la cantidad de consumo energético que ha realizado. Este justificante es emitido por la comercializadora que presta el servicio de luz y gas.

¿Qué conceptos aparecen en la factura de la luz?

La factura de la luz refleja todos los datos relacionados con el suministro de electricidad que el cliente tiene contratado. Por ello, es importante que el usuario conozca todos los aspectos que aparecen en el recibo eléctrico.

Conocer los datos que aparecen en el recibo puede permitir al cliente tener mayor control del contrato firmado con la comercializadora. Así, el consumidor de luz se mantiene informado acerca de los aspectos que influyen en el importe de la factura permitiéndole ahorrar.

Esto ayuda también al cliente a tener un mayor control sobre los cambios que se produzcan dentro del suministro de luz en la vivienda o de las modificaciones que él tenga que solicitar a la comercializadora.

Potencia contratada

En el recibo que la comercializadora envía al cliente aparece reflejada la cantidad de kilovatios (kW) que el consumidor tiene contratado en la vivienda. Este dato hace referencia a la capacidad eléctrica de la instalación y determianará la cantidad de electrodomésticos que podremos tener enchufados a la vez.

La potencia contratada dependerá directamente de la cantidad de electrodomésticos que tengamos en la vivienda. La forma más eficaz de conocer la potencia necesaria es a través de un técnico o una calculadora de potencia.

Término de potencia

El término de potencia es el concepto que hace referencia al precio que tiene que pagar el cliente por los kW contratados. El precio de este concepto es establecido por las comercializadoras en el caso del mercado libre y por el Gobierno en el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC).

Es uno de los datos más importantes de la factura ya que influye directamente en el precio final que debe pagar el cliente. Este importe se calcula del siguiente modo:

Precio del kW X kW contratados X Período de facturación

Término de consumo

Otro de los aspectos principales de la factura es el término de consumo dado que refleja los kilovatios hora (kWh) consumidos por el cliente durante un período de facturación determinado. Este dato corresponde al consumo real realizado por el usuario de electricidad y se calcula de la siguiente manera:

kWh consumido X precio kWh

Es en este concepto donde el cliente puede realizar un mayor ahorro si lleva un control adecuado del consumo dirio.

Alquiler de equipo de luz

El alquiler del contador eléctrico es un servicio que aparecerá reflejado en la factura siempre que el cliente no tenga el aparato en propiedad.

Se trata de un servicio ofertado a los clientes por parte de la distribuidora energética y que se paga a la comercializadora en los recibos eléctricos. En el momento de dar de alta un servicio de luz, el cliente tiene la opción de alquilar un aparato de medición eléctrica o tenerlo en propiedad.

El importe que deberá pagar el cliente corresponde al precio por día establecido por la distribuidora de la zona.

Servicio de mantenimiento de luz

El servicio de mantenimiento se trata de una prestación que ofrece la comercializadora al cliente en el momento de contratar una tarifa eléctrica. El usuario no tiene la obligación de contratar este servicio con la tarifa, sino que su adquisición es voluntaria.

En el caso de que el cliente contrate el servicio de mantenimiento, en la factura aparecerá el importe que deberá pagar por esta prestación. No todas las tarifas ofertadas por las comercializadoras cuentan con mantenimiento, por lo que si queremos contratar una oferta eléctrica que lo contenga, el usuario puede acudir a un comparador de tarifas de luz

Impuesto eléctrico

El impuesto eléctrico es una parte fundamental de la factura ya que se trata del gravamen que el cliente debe pagar al Gobierno. Este viene establecido por el estado y su precio fijo no varía.

El cliente pagará una cuantía diferente en cada período facturado, ya que el impuesto está ligado al consumo realizado y a la potencia de la vivienda. Cuanto más alto sea el consumo y la potencia mayor será el precio. Podemos conocer lo que el consumidor pagará por este impuesto haciendo su cálculo de la siguiente forma:

Término de potencia + Término de consumo + 5,1127/100

Datos del contrato de luz

Los datos del contrato aparecen reflejados en la segunda cara de la factura. En esta sección, el cliente tiene acceso a la información relativa al acuerdo.

En este apartado el cliente podrá conocer el mercado eléctrico al que pertenece o si cuenta con algún tipo de descuento ligado a la tarifa contratada

Código CUPS de luz

El Código Unificado del Punto de Suministro (CUPS) aparece en la factura en la sección de datos del suministro. Se trata de un código compuesto por 20 o 22 dígitos que identifica la instalación eléctrica y comienza por ES00.

¿Qué conceptos aparecen en la factura de gas?

Conocer todos los aspectos que influyen en el precio final a pagar es esencial si queremos ahorrar en el consumo de gas natural. Por ello, comprender la factura de gas puede ayudar al cliente.

Aquí aparecerán reflejados conceptos relacionados con el titular del contrato o el suministro de gas natural.

Término de consumo

El término de consumo hace referencia a los kWh consumidos directamente por el cliente, reflejando el consumo real de la vivienda. El precio del kWh está establecido por la comercializadora y dependerá del tipo de tarifa contratada. Este concepto se calcula de la siguiente forma:

kWh consumidos X precio kWh X período de facturación

Llevando un control adecuado del consumo, el cliente puede ahorrar en el precio final.

Peaje de acceso

Por el contrario, la tarifa de acceso o término fijo viene determinada por el consumo anual de kW del cliente y no puede ser elegido. El precio es establecido por la comercializadora en función al peaje de acceso del suministro de gas natural.

El cliente pagará un importe fijo anual establecido por la comercializadora para el peaje de acceso. El cliente podrá encontrar los siguientes peajes más comunes en el ámbito doméstico dependiendo de cuál sea el consumo anual:

  1. Tarifa 3.1: consumos entre 0 y 5.000 kWh al año.
  2. Tarifa 3.2: consumos entre 5.000 y 50.000 kWh al año.

Alquiler de equipo de gas natural

Al igual que en la factura de la luz, en el desglose de datos relacionados con el importe final que debe pagar el consumidor, el recibo del gas natural recogerá si el cliente tiene alquiler de equipos.

En la mayoría de los casos, el contador de gas natural se encuentra en régimen de alquiler porque así lo deciden la mayoría de los consumidores, pero es posible tenerlo en régimen de propiedad.

La principal diferencia radica en que si se tiene en alquiler es la distribuidora quien se encarga del mantenimiento y también de cualquier avería que pueda surgir. De la otra manera, es el propio consumidor quien se tiene que hacer cargo de la instalación, mantenimiento, averías y sustitución del mismo.

Servicio de mantenimiento de gas natural

El servicio de mantenimiento aparecerá en nuestra factura siempre y cuando el cliente tenga contratado esta prestación. Al tratarse de un servicio opcional, el usuario puede decidir contratarlo o no.

Los servicios de mantenimiento incluyen la revisión tanto de la caldera como de la instalación de gas natural y también la reparación de la misma en caso de ser necesario. En algunos casos, se incluye el cambio de piezas de cada aparato pero todo depende del tipo de prestación que hayas contratado.

Impuesto sobre Hidrocarburos

El Impuesto sobre Hidrocarburos o céntimo verde es un gravamen especial e indirecto, que aparece en nuestras facturas de gas desde el año 2013 y cuyo fin es fomentar el uso eficiente y respetuoso con el medio ambiente y la sostenibilidad.

El Impuesto sobre Hidrocarburos forma parte de las tasas especiales que componen parte de las medidas fiscales para la sostenibilidad energética, es decir, se trata de un impuesto especial al que también se le aplica el IVA.

Este impuesto afecta a todo tipo de consumidores, tanto domésticos como grandes empresas, y su coste, que se aplica sobre los kWh consumidos, es de 0.00234 €/kWh o, lo que es lo mismo, 0.65€/gigajulio.

Igualmente, tampoco hace diferencias entre compañías energéticas. Tanto si estás en libre mercado como en mercado regulado tendrás que abonar su importe correspondiente.

Datos del contrato de gas natural

En este punto aparecen los datos relacionados con el titular del contrato así como de los datos referentes al suministro.

En cuanto a los datos del contrato aparecerá el tipo de tarifa contratada, si pertenece al mercado regulado aparecerá como Tarifa de último recurso (TUR). Si pertenece al mercado libre vendrá reflejado el tipo de tarifa que tenemos contratado.

En el caso del suministro aparecerán los datos relacionados con el tipo de suministro contratado. Aquí aparecerá el peaje de acceso de nuestro suministro, este vendrá asignado en función del consumo que realice el cliente.

Código CUPS de gas

El código CUPS identifica la instalación de la vivienda y al igual que el código CUPS que aparece en la factura de la luz está compuesto por 20 0 22 dígitos. Pero en este caso, el código comenzará por ES02.

¿Puedo recibir una factura conjunta de luz y gas?

El cliente puede recibir la factura de la luz y el gas de manera conjunta siempre y cuando el usuario tenga contratada una tarifa dual. Para tener una factura conjunta de luz y gas es necesario que ambos servicios tengan el mismo periodo de facturación y el servicio energético esté contratado con la misma comercializadora.

Esta opción es la más cómoda para el cliente ya que recibe en una misma factura ambos conceptos. No es necesario almacenar en la vivienda un gran número de facturas que haga referencia a los suministros.

En el caso de que no tengamos una tarifa dual o tengamos contratados el gas y la luz con diferentes comercializadoras, la factura de ambos suministros llegará a la vivienda de forma separada.

¿De qué forma puedo recibir las facturas?

Las comercializadoras suelen emitir estas facturas en papel o de forma electrónica en función de la tarifa contratada o de la solicitud por parte del cliente. En algunos casos, la propia oferta de la comercializadora obliga al consumidor a recibir la factura electrónica ya que está sujeto a descuentos.

Si el cliente recibe la factura de forma electrónica puede solicitar el traspaso al papel aunque esto puede suponer la pérdida de algunos beneficios.

¿Cómo puedo ahorrar en la factura energética?

Ahorrar en el importe final que pagamos en las facturas es uno de los quebraderos de cabeza de la mayoría de los consumidores, por lo que debemos tener en cuenta una serie de consejos para favorecer el ahorro de luz y gas.

En cuanto a la factura de la luz, conocer la potencia que tenemos contratada y cuál es la que necesita la vivienda puede ayudarnos en este ahorro, ya que si la potencia es más elevada de la que necesita el hogar estaremos pagando más. Pero esto no es lo único que debemos tener en cuenta:

  1. Encender la luz solo cuando sea necesario.
  2. Poner bombillas de bajo consumo.
  3. Apagar los electrodomésticos cuando no se estén utilizando.
  4. Terminar de cocinar con el calor residual.

Ahorrar en la factura del gas siempre va a depender del uso que demos a la instalación. Por ello, aquí damos algunos consejos que nos permitirán ahorrar en la factura del gas:

  1. Aprovechar el calor residual en la cocina.
  2. Las ollas a presión ahorran un 50% del consumo de gas natural.
  3. Limpiar los quemadores de la cocina antes de usar el gas.
  4. Las duchas rápidas ayudan a ahorrar en el suministro de gas.
  5. Mantener la calefacción en un mínimo estable.
  6. Las calderas de condensación realizan un consumo más eficiente del gas natural.
  7. Tener un buen aislamiento en la vivienda favorece el menor consumo de gas.

Alternativas a la luz y el gas

En el caso de que la red de gas natural no llegue a nuestra zona y el uso de la electricidad para la calefacción pueda resultar caro, existen diferentes alternativas que el consumidor debe tener en cuenta.

El gas propano y gas butano son dos combustibles muy usados en las viviendas para la calefacción, la cocina o el agua caliente sanitaria (ACS). El gas butano lo podemos encontrar en envases y gracias a su poder calorífico es usado comúnmente para la cocina.

En el caso del propano es una buena alternativa al gas natural ya que tiene un alto poder calorífico y una alta eficiencia.

 

Le hacemos un estudio gratuito de su factura y le ayudamos a ahorrar