Chimeneas de gas

Qué son las chimeneas de gas

Las chimeneas de gas son una alternativa cada vez más demandada en los hogares para tener un calor confortable, olvidándonos de la limpieza que precisan las chimeneas tradicionales de leña y con un precio del suministro mucho más económico que el de la electricidad, por ejemplo.

La elección de las chimeneas de gas está en auge gracias también a su atractivo diseño y su sencilla instalación, ya que simulan a la perfección una chimenea tradicional.


¿Qué es una chimenea de gas?

Las chimeneas de gas son una fantástica alternativa tanto a las chimeneas tradicionales de leña como a las eléctricas, cuya rentabilidad es mucho menor a causa del precio del suministro.

Estas chimeneas utilizan la combustión de gas para generar calor, por lo que no necesitan ningún otro combustible para funcionar. El gas que utilicen puede ser gas natural, propano o butano, en caso de ser chimeneas portátiles (aunque normalmente se consideran estufas de gas).

Las chimeneas de gas están recomendadas para habitaciones de entre 20 y 50m2, ya que no generan tanto calor como las naturales de leña, pero sí más cantidad que las eléctricas. Son una buena opción para estancias habitualmente amplias, como salones, comedores, oficinas o grandes dormitorios.

A diferencia de las chimeneas tradicionales, la instalación de una chimenea de gas debe cumplir 3 requisitos:

  1. Suministro de gas: la chimenea de gas, lógicamente, precisa tener suministro de algún tipo de gas que pueda ser utilizado en la combustión. Si se trata de gas canalizado, será necesario acometer la obra de instalación del gas.
  2. Conexión de electricidad: esta chimenea necesita una toma a tierra de electricidad para que el sistema de encendido y apagado pueda funcionar.
  3. Salida de humos: para evacuar los productos de la combustión, la chimenea de gas necesita una salida de humos que, eso sí, no tiene que estar en el techo necesariamente.

Recuerda que las chimeneas de gas necesitan tubos de salida de tipo coaxial por el combustible que utilizan. Por lo tanto, no son compatibles con los tubos simples de estufas o insert de leña. Si ahora tienes una estufa de leña y quieres cambiar a una de gas, deberás encargar al técnico la adaptación de la instalación para que sea compatible.

En cuestión de diseño, las chimeneas de gas asemejan prácticamente a la perfección las tradicionales chimeneas de leña o carbón, pero son mucho más limpias ya que no hay que recoger residuos. De hecho, incluso se pueden añadir troncos y leños decorativos de cerámica que acompañen a la llama propia del gas.

Tipos de chimenea de gas

Las chimeneas de gas pueden ser de diferentes tipos atendiendo a distintos criterios. En principio, las hay que funcionan con gas natural y con gas propano. Por otro lado, pueden tener distintas formas de proceder a la combustión del gas. Y finalmente, pueden tener diferentes aspectos según su diseño.

Teniendo en cuenta la combustión del gas, las chimeneas de gas pueden ser de dos tipos:

  1. Chimeneas de gas atmosféricas: que utilizan el aire de la habitación para quemar el gas. Las chimeneas atmosféricas expulsan directamente al exterior el aire utilizado y pueden consumir el oxígeno de la estancia en la que se encuentran, por lo que no se recomiendan en dormitorios ni en habitaciones pequeñas como el baño.
  2. Chimeneas de gas estancas: que recogen aire del exterior para utilizarlo durante la combustión del gas. Estas chimeneas, al igual que las calderas estancas de gas, realizan la combustión del gas en una cámara aislada dentro del aparato. De esta forma, no se modifica la calidad del aire de la habitación, por lo que es mucho más segura para las personas y para el ambiente.

Por la parte del diseño, hay modelos de chimenea de gas que están diseñados específicamente para su colocación en diferentes lugares de la estancia. Según el tipo de chimenea podrá ser instalada en el centro de la estancia o a un lado, por ejemplo. También pueden estar encastradas o separadas de las paredes. En cuanto a la visibilidad, las hay con el cristal frontal o acristalada por varios lados.

Además, en el mercado puedes encontrar chimeneas de gas con distintas prestaciones, como el encendido y conexión remotos. De esta forma, puedes controlar la intensidad de la llama, la temperatura y el apagado de tu chimenea desde cualquier parte de la casa. Algunas, incluso, incorporan termostatos inteligentes que permiten programar el encendido de la chimenea antes de llegar a casa el trabajo o apagarla antes de irnos a dormir.

Ventajas e inconvenientes de la chimenea de gas

Las chimeneas de gas tienen bastantes ventajas en comparación con otras que utilizan distintos combustibles para funcionar. Sin embargo, como todo, es cierto que también implican algunos inconvenientes. A continuación detallamos cuáles son las ventajas e inconvenientes de las chimeneas de gas.

  • Son de fácil instalación
  • El calor es prácticamente inmediato
  • Tienen un rendimiento superior al 60%
  • Permite regular la intensidad de la llama
  • Su diseño es más atractivo que el de las eléctricas
  • No necesitan chimenea exterior en el techo
  • No necesitas acumular suministro como leña o carbón
  • No generan hollín
  • Son más caras que las chimeneas tradicionales
  • Necesita la instalación de la acometida de gas
  • Precisan una salida de humos en la pared de la fachada
  • El suministro es más caro que la leña
  • No conservan el calor residual
Chimeneas de gas
Ventajas Inconvenientes

¿Qué suministro puede utilizarse par la chimenea de gas?

Las chimeneas de gas generalmente funcionan gracias al suministro de gas natural o al de gas propano. Ésta es una ventaja importante, ya que a diferencia del precio de la electricidad, el de los gases no es tan voluble ni cambia con tanta brusquedad.

Según el tipo de suministro de gas con el que cuente la vivienda, o si se va a contratar de nuevas, será necesario realizar unos u otros trabajos de instalación.

Contratar gas natural

Los beneficios del gas natural como fuente de energía para la chimenea pasan porque es un suministro continuo, que rara vez sufre cortes, con un alto poder calorífico y con un precio bastante estable. Además, es más económico que otras alternativas menos eficientes y ecológicas como la electricidad y el gasoil.

Si queremos utilizar nuestra chimenea con el suministro de gas natural y no lo tenemos instalado en casa, deberemos dar de alta el gas para que la distribuidora conecte el suministro a nuestra vivienda.

El alta del gas debe realizarse con la comercializadora de gas que elijamos, quien nos aplicará la tarifa que hayamos contratado para el suministro. Sin embargo, es la distribuidora de gas natural la que controlará el buen funcionamiento del gas en casa.

El coste total del alta de gas natural dependerá de si la vivienda ya tiene realizada la instalación necesaria para el suministro de gas natural o si, por el contrario, debe acometer esta obra.

  • Precio de instalación y alta del gas natural
  • Construcción de la acometida: que es el importe correspondiente a la fórmula 104'32*(L-6), siendo L la longitud de la acometida en metros.
  • Derecho de acometida: que se paga a la distribuidora por llevar su red al punto de suministro. Este coste depende de la tarifa de acceso que tenga contratada.
  • Derechos de alta: que están regulados por las Comunidades Autónomas y que también dependen de la tarifa de acceso del gas.

A la hora de dar de alta el gas, necesitarás aportar el Certificado de Instalación de Gas, que garantizará el correcto funcionamiento de la instalación, así como el cumplimiento de las medidas de seguridad necesarias.

  • Documentación para contratar el gas natural
  • Nombre, apellidos y DNI del titular del contrato
  • Dirección del punto de suministro
  • CUPS del gas
  • Tarifa de gas a contratar
  • Certificado de la Instalación de Gas
  • Número de cuenta bancaria para domiciliar los recibos

Contratar gas propano

El gas propano es uno de los gases licuados del petróleo (GLP). Este se obtiene mediante el refinado del petróleo y la propia extracción del gas natural. Su utilización en calefacción tiene muchas ventajas, ya que es un gas que aguanta mínimas presiones y temperaturas muy bajas gasificando con una calidad óptima.

El gas propano puede utilizarse de tres maneras:

  1. Bombonas de propano: que pueden ser botellas de 11kg de propano y de 35kg. Esta es la opción menos utilizada para las chimeneas, ya que son más recomendables para aparatos portátiles como estufas y barbacoas de gas o para la cocina.
  2. Gas propano a granel: que precisa de la instalación de un depósito de propano en la vivienda, que es rellenado por el proveedor de propano cuando sea necesario. El depósito puede ser aéreo o enterrado, pero siempre debe contar con un espacio de condiciones definidas por seguridad.
  3. Gas propano canalizado: que funciona de forma muy similar al gas natural, ya que el propano discurre por una canalización interna de la vivienda. En este caso, el gas proviene de un depósito central instalado por la distribuidora que se utiliza para surtir a un conjunto de viviendas que quieren tener gas en casa pero no cuentan con acceso al gas natural.

De estas tres, el gas propano a granel y el gas propano canalizado son las alternativas más utilizadas para ser utilizadas con chimeneas de gas.

 Contratar gas propano a granel

Tener suministro de gas propano a granel implica la colocación de un depósito en un espacio delimitado en la vivienda. El depósito puede estar colocado de dos formas:

  1. Aéreo: se ubica al aire libre, a una distancia de 3 metros con respecto a la vivienda. Este depósito impacta visualmente en el diseño de la vivienda, pero puede estar cubierto por un embellecedor.
  2. Enterrado: se ubica bajo tierra y no precisan tanta distancia de seguridad con la vivienda. Se instala a 1'5 metros.

Para contratar el depósito de propano a granel, hay que ponerse en contacto con el proveedor y pedirle el proyecto de instalación del depósito de propano. Para ello, te recomendamos que solicites un presupuesto de propano a distintos proveedores, para que puedas comparar qué oferta te conviene más.

Y es que el precio del propano a granel es negociable directamente con el distribuidor. A través de la negociación directa, el usuario se puede conseguir condiciones más ventajosas con los proveedores, que pueden fijar libremente el precio que estimen oportuno.

A la hora de comparar las ofertas, ten en cuenta los servicios asociados que incluirá el precio del propano a granel: servicio de mantenimiento, rellenado del tanque periódico o por encargo, alquiler del depósito...

La documentación necesaria para proceder a la contratación del depósito de propano depende del suministrador. Si es él mismo quien realiza las obras de instalación del depósito y de la canalización hasta la vivienda, tan sólo necesitará los datos personales y de la vivienda para formalizar el contrato.

 Contratar gas propano canalizado

El gas propano canalizado funciona prácticamente igual que el gas natural. Para su utilización es imprescindible realizar una instalación de gas completa en todas las viviendas que van a disfrutar del suministro.

El gas propano canalizado es la mejor alternativa para los conjuntos de viviendas que no tienen acceso al gas natural, por lo que al colocar el depósito central que va a surtir a todos los puntos, es preciso realizar la obra de conexión de todo el conjunto.

El precio de gas propano canalizado está regulado. Es decir, lo fija el Gobierno en cada revisión. Por esta razón, la elección de uno u otro proveedor dependerá de las condiciones que incluya el contrato establecido.

En este sentido, se debe contar con la seguridad de que el mantenimiento del depósito de propano depende del distribuidor, y que éste será rellenado cada vez que los equipos telemáticos que lleva instalados lo comuniquen. El objetivo es que el suministro sea continuo y nunca falte.

Para hacer la contratación del propano canalizado hay que ponerse en contacto con el proveedor y solicitarle un presupuesto de instalación si es la primera vez que se contrata este suministro. En caso de que la canalización del propano vaya a tener lugar en un edificio de viviendas, la comunidad debe contar con la aprobación de un tercio de los vecinos con derecho a voto.

Mantenimiento de chimenea de gas

A diferencia de las chimeneas tradicionales de leña, las chimeneas de gas apenas precisan mantenimiento. No obstante, hay ciertos hábitos que conviene llevar a la práctica para que funcionen siempre en su máximo rendimiento.

  • Dos veces al año, limpia el compartimento de control y el quemador con la ayuda de un cepillo, al igual que harías con los hornillos de la cocina. La clave está en que no haya ningún residuo que pueda obstruir la correcta salida del gas.
  • Una vez al año, realiza una revisión de la instalación de la chimenea y comprueba los conductos de entrada y salida del gas.

Además, es importante que recuerdes siempre hacer la Inspección Obligatoria del Gas. Si tu chimenea se surte del gas natural que utilizas en casa para la cocina, la caldera y el agua caliente, debes pasar esta revisión cada 5 años -4 en el caso del País Vasco-. Las comprobaciones las hará la empresa distribuidora de gas de tu zona o, en su defecto, una empresa instaladora de gas autorizada. Cualquiera de las dos deberá emitir un certificado favorable si la instalación se encuentra en perfecto estado.

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