Calefacción eléctrica: ¿Qué tipo de sistema elegir?

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Los sistemas de calefacción eléctricos se conectan a la corriente para generar calor y mantener la casa con una temperatura confortable. Se trata de los radiadores y las calderas eléctricas, las bombas de calor, el suelo radiante eléctrico y los paneles radiantes.

¿Cuál es la calefacción eléctrica más eficiente?

Como la electricidad es una energía cara, algunos usuarios creen, de manera errónea, que no existe tal cosa como la calefacción eléctrica más eficiente.

Sin embargo, la mejor calefacción eléctrica es la bomba de calor de aerotermia, pues beneficia tanto al planeta como a tu bolsillo.

¿Por qué es la aerotermia la calefacción eléctrica más eficiente?

Decimos que la bomba de calor es la mejor calefacción eléctrica porque, pese a que la propulsa un motor que funciona conectado a la corriente eléctrica, extrae tres cuartas partes de su consumo de la energía del aire, que es renovable y completamente gratuita. Por ello, podemos considerarla un tipo de calefacción de bajo consumo.

Así, por cada kW de electricidad que consume, la aerotermia genera 4 kW de calor, de forma que el usuario puede reducir el coste de sus facturas hasta en un 75%.

El coeficiente de operatividad es la métrica que indica el nivel de eficiencia de una bomba de calor. Relaciona la demanda energética con la energía generada del sistema y, aunque puede ir desde 2,5 kW a 6 kW, la media es de 4 kW. En comparación con otras calefacciones eléctricas, la aerotermia se posiciona como la mejor opción debido a su capacidad de generar más de lo que consume:

  • Caldera eléctrica: genera 1 kW por cada kW consumido.
  • Bomba de calor de aerotermia: puede generar hasta 6 kW de calor por cada kW consumido y supone un ahorro del 77% respecto a otros sistemas.

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¿Cuál es el precio de la calefacción eléctrica?

La electricidad tiene un precio medio de 0,2 €/kWh. Teniendo en cuenta que los sistemas eléctricos generan 1 kW de calor por cada kilovatio de electricidad que consumen, un radiador eléctrico de 2000 watios consume 2 kW en una hora.

Tras ocho horas de uso de calefacción (la media en los días de invierno) el consumo habrá aumentado hasta los 16 kW diarios. En un mes, este tipo de calefacción consumirá 480 kW, lo que supondría un gasto de 96 € al mes.

Ten en cuenta que un sistema aerotérmico consume tres veces menos que la calefacción eléctrica convencional, pues genera 3 kW de calor por cada kilovatio de electricidad consumido.

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Tipos de calefacción eléctrica

Hay diferentes sistemas que utilizan la electricidad para generar calor, todos ellos con precios y niveles de eficiencia diferentes:

Radiadores eléctricos

Los radiadores eléctricos generan calor a través de una resistencia eléctrica que calienta un panel hecho de un material conductor, que a su vez transmite el calor al aire de la habitación.

Existen diferentes tipos:

  1. Acumuladores de calor.
  2. Convectores.
  3. Radiadores de fluidos.
  4. Radiadores por infrarrojos.

 Acumuladores de calor

Los acumuladores son emisores de calor especialmente pensados para usuarios con tarifas con discriminación horaria, pues aprovechan las horas en las que el precio de la luz es bajo para acumular el calor que distribuyen a demanda del usuario durante el resto del día.

Existen dos tipos:

  • Los acumuladores dinámicos pueden cargarse en cualquier momento y transmiten la energía calorífica ayudándose de un ventilador que aumenta su eficiencia. Tienen un precio aproximado de 800 €/unidad.
  • Los acumuladores estáticos están diseñados para acumular calor por la noche y liberar la energía de manera continua. Su eficiencia es menor, al igual que su precio, que ronda los 400 €.

 Convectores

Son radiadores portátiles que calientan el aire de la habitación mediante una resistencia eléctrica.

Su consumo de luz es alto y, además, su inercia térmica es baja: es decir, se calientan rápidamente, pero una vez apagados se enfrían con rapidez y no mantienen la temperatura de confort durante mucho tiempo.

El lado positivo es su bajo precio: un convector de 2000 W cuesta en torno a 20 € y puede calentar una habitación de 20 m2.

 Radiadores de fluidos

Los hay de dos tipos:

  1. Los radiadores de aceite cuentan con una resistencia eléctrica que calienta el aceite que circula por su interior.
  2. Por su parte, en los radiadores de calor azul la resistencia calienta un fluido llamado "sol azul", que calienta los paneles de aluminio del radiador

Tienen un precio medio de 200 € y se caracterizan por calentarse despacio y mantener el calor aproximadamente cuatro horas tras apagarse.

 Radiadores por infrarrojos

A diferencia de los radiadores convencionales, la calefacción por infrarrojos calienta directamente a las personas en lugar de el aire. Esto hace que consuma menos que un radiador eléctrico convencional.

Calderas eléctricas

Las calderas eléctricas son generadores de que utilizan la corriente eléctrica para calentar el circuito de agua que circula por los radiadores convencionales.

A diferencia de los radiadores eléctricos, este sistema requiere instalación profesional. Por eso, el precio final se sitúa entre los 1.200 y los 2.500 €, lo que lo convierte en un sistema caro y poco eficiente.

Folio radiante

Se trata de una instalación que se coloca por debajo del suelo y desprende calor. Este calor se distribuye de manera homogénea por toda la vivienda.

A diferencia del suelo radiante convencional, que funciona por medio de unas tuberías de agua caliente enterradas bajo la loseta.

El folio radiante es relativamente sencillo de instalar: basta con montar una capa de aislante térmico, colocar por encima las láminas, formadas por poliéster y tiras de cobre que conducen la electricidad, y recubrirlo todo con la baldosa.

Hilo radiante

El hilo radiante parte del mismo principio que el folio radiante: se trata de un sistema que, oculto bajo el suelo, reparte el calor uniformemente.

No obstante, el hilo radiante es más caro y mucho más difícil de instalar, pues está formado por una serie de cables, engastados en mallas o láminas de metal, y recubiertos por aislante térmico y cemento.

Bomba de calor

Existen varios tipos de bombas de calor y todos ellos utilizan la energía eléctrica para captar el calor de diferentes medios:

  1. La bomba de calor aire-agua o bomba de calor aerotérmica es un sistema que extrae la temperatura del aire para calentar un fluido refrigerante y así generar calefacción, refrigeración y agua caliente. Tienen un precio medio de 10.000 €.
  2. La bomba de calor aire-aire es la unidad exterior del aire acondicionado, que capta la energía calorífica del aire y la transmite a otra estancia. Su precio medio son 1.200 €.
  3. La bomba de calor suelo-agua o sistema geotérmico extrae el calor del subsuelo y lo transmite a los circuitos de calefacción y agua caliente. Su precio supera los 20.000 €.

Todos ellos tienen una mayor eficiencia que el resto de sistemas eléctricos, pero la aerotermia y la geotermia son los sistemas más eficientes con diferencia, pues generan entre 4 y 6 kW de calor por cada kilovatio de energía que consumen.

Paneles radiantes

Las placas radiantes eléctricas son paneles metálicos o de cristal que producen calor por radiación, es decir, que transmiten el calor directamente a los cuerpos cercanos.

Se puede instalar de forma sencilla a una pared o utilizarlas de forma portátil y son un 20% más eficientes que otros sistemas eléctricos.

El precio de un panel radiante de 2000W, capaz de calentar una habitación de 20m2 es de unos 100 €.

Ventajas y desventajas de los sistemas eléctricos

VentajasDesventajas 
Instalación sencilla, barata y sin obrasEnergía muy cara
A diferencia del gas natural, la electricidad llega a todas las zonasEs una de las alternativas más caras al gas natural
Sin emisiones de humo ni gases de efecto invernadero en la viviendaLa producción de la electricidad sí que emite CO2
Calientan rápidamente los espaciosUna vez apagados, el calor persiste por poco tiempo
Energía ininterrumpidaRequiere aumentar la potencia eléctrica del hogar, con el consecuente aumento del coste de la energía

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