Se encuentra usted aquí

Instalación de gas natural: presupuestos y tipos


cabecera instalacion gas natural

El gas natural es una de las alternativas energéticas más económicas del mercado. La instalación de gas es imprescindible para disfrutar de este suministro tanto en el hogar como en un negocio o en una comunidad, por lo que es importante conocer en qué se caracteriza y qué es necesario para poner gas natural.

¿Por qué instalar gas natural?

El gas natural es una fuente de energía que se extrae directamente de la naturaleza y que, en comparación con otros combustibles, emite menos cantidad de CO2 y gases nocivos para el medio ambiente.

Este suministro tiene múltiples ventajas para el consumidor, ya que se trata de un servicio continuo y seguro gracias al control de las distribuidoras de gas y del sistema de canalización. Además, con el gas natural se puede surtir tanto la cocina como la caldera, el calentador de agua y la calefacción de gas, ya que tiene un alto poder calorífico y no genera residuos u olores.

Para poder disfrutar del gas natural en un inmueble, sea del tipo que sea, es necesario hacer la instalación de gas natural. Este es el procedimiento por el que se colocan las tuberías necesarias para canalizar el gas hasta el edificio y se hacen las conexiones necesarias para utilizar el suministro con seguridad.

La instalación de gas debe ser realizada por técnicos especializados, ya sea una distribuidora de gas o una empresa instaladora autorizada. A la hora de hacer la instalación, es necesario contactar con una de ellas para que proyecte y acometa la obra necesaria para conectar el suministro.

Tipos de instalación de gas natural

La instalación de gas natural puede ser de diferentes tipos en función del tipo de inmueble que se vaya a conectar al suministro. Así, se puede distinguir entre la Instalación Receptora Común y la Instalación Receptora Individual.

¿Qué es la acometida de gas natural?La acometida de gas natural es la conexión entre la instalación de gas del inmueble y la red de distribución del gas de la distribuidora. Para tener suministro de gas natural en la vivienda es imprescindible la existencia de la acometida, ya que no hay otra forma de que se pueda acceder a los gasoductos generales.

Por lo general, en todos los edificios de nueva construcción ya existe acometida de gas, ya que es mucho más sencillo para la distribuidora ejecutar su colocación en plena obra. Como la acometida se coloca por debajo de la vía pública, una vez instalada, es necesario reponer el material que ha habido que levantar para ponerla: asfalto, pavimento, aceras... De esta forma, la obra se encarece y se alarga en el tiempo, ya que es necesario incluso pedir permiso a las autoridades locales para suspender el suministro de gas durante el tiempo que dura su colocación.

En este sentido, lo que hace la distribuidora de gas es dejar hechas las acometidas, sufragadas por ella misma, y cobrar los derechos de acometida por su utilización en el momento en el que el consumidor da de alta el gas.

Instalación Receptora Común

La Instalación Receptora Común, también conocida como IRC, es el tipo de instalación que hay que realizar en las comunidades de propietarios y en los edificios. En estos casos, la IRC se encarga de conectarse directamente a la toma general con la acometida del gas. Más adelante, cada vivienda o local deberá hacer su propia instalación individual.

Partiendo de que la acometida del gas ya se haya realizado, para hacer la IRC es necesario colocar toda la canalización del gas por dentro del inmueble hasta cada uno de los puntos que podría solicitar acceso al suministro (los distintos pisos y locales), así como hasta el cuarto general de la caldera si tuviera la calefacción o el agua caliente centralizadas.

Para hacer esta instalación, es necesario que un tercio de los propietarios o vecinos con derecho a voto dentro de la comunidad apoye la obra.

Instalación Receptora Individual

La Instalación Receptora Individual, IRI, es la que se debe realizar tanto en cada uno de los pisos que están dentro de un edifico como en una vivienda unifamiliar.

 Si se trata de un piso, antes de hacer la IRI, habrá que cerciorarse de que existe IRC en la comunidad. Si así fuera, sólo habría que hacer la canalización interna y conectarla con la instalación central del edificio.

Con esta instalación, se deja colocado por fuera de la vivienda, con su repisa correspondiente, el contador individual del gas. De esta forma, una vez superada la inspección que certifica que todo se ha hecho correctamente, el técnico solo tendrá que finalizar la conexión entre la IRI y su contador.

 Si se trata de una vivienda unifamiliar, por lo general es necesario hacer primero la acometida del gas antes de la IRI. Y es que cuando se construye este tipo de inmueble, conocidos como SH por los instaladores de gas, no se suele dejar puesta la acometida, pues es una obra bastante cara.

En este caso, si ya está hecha la acometida, se procede a hacer la canalización interna del gas por la vivienda. Además, se colocará fuera de la vivienda un armario que protegerá la conexión con la acometida y el contador de gas correspondiente a la casa.

En total, el plazo estimado para la consecución de esta obra, incluyendo el posterior alta del gas, es de unos 60 días.

¿Puedo cambiar de GLP a gas natural?

Para hacer la instalación de gas natural no es necesario partir de cero. Y es que para todos los consumidores que ya cuentan con un suministro de GLP, cambiar a gas natural puede suponer una ventaja en cuanto a comodidad y practicidad, pudiendo aprovechar gran parte de la estructura de la instalación, así como el equipamiento.

¿Por qué cambiar de GLP a gas natural? Sobre todo, por el bajo precio del suministro de gas natural. No obstante, este gas tiene múltiples beneficios frente al butano y el propano, también utilizados en gran medida en nuestro país. Veamos cuáles son las diferencias esenciales entre estos tres tipos de suministro:

Comparativa entre gas natural, butano y propano
Gas natural Butano Propano
  • Es un suministro continuo
  • Es seguro
  • Tiene un alto poder calorífico
  • No tiene olor ni enrarece el ambiente
  • No hay que acumular combustible en casa porque es canalizado
  • Es necesario hacer revisiones periódicas obligatorias
  • No es necesario abonar un fijo del gas en las facturas
  • Solo se comercializa en bombonas
  • Hay que tener más de una bombona de gas en casa por si se acaban
  • Aguanta perfectamente temperaturas de hasta -40°C
  • Se puede tener canalizado o en bombonas
  • Cuando el propano es canalizado, se depende de una demanda comunitaria para poder tenerlo

En todos estos casos, cuando se va a cambiar de GLP a gas natural, por lo general se puede utilizar la parte básica de la instalación para poner gas natural. Sin embargo, es más probable que haya superficie aprovechable cuando el suministro de GLP está canalizado.

Las comprobaciones que hay que hacer en estos casos son:

  • Revisar el estado de las tuberías.
  • Comprobar si ya existe IRI e IRC.
  • Analizar el material en el que están construidas las canalizaciones.
  • Comprobar la presión de gas admisible por la instalación.

Según la instalación de partida, el coste por el cambio y la obra necesaria será diferente, por lo que siempre es conveniente solicitar varios presupuestos de instalación de gas natural a diferentes empresas.

Certificado de instalación de gas natural

El certificado de instalación del gas natural es indispensable para conectar el suministro efectivo en la vivienda o local, así como mantenerlo con el paso del tiempo.

Existen dos situaciones en las que va a hacer falta el certificado de instalación de gas natural:

  1. Al dar de alta el gas, ya que es un requisito indispensable para activar el suministro con seguridad por parte de la comercializadora de gas.
  2. Al realizar alguna modificación en la instalación posterior.
  3. Cuando se realizan las sucesivas Inspecciones Obligatorias del Gas, ya que este certificado sirve como justificante del buen estado de la instalación.

El certificado de instalación del gas debe ser emitido por el propio técnico autorizado del gas, y debe ir sellado y firmado por él mismo y por la empresa instaladora para la que trabaja.

A la hora de emitir el certificado de instalación, el técnico debe hacer las comprobaciones para asegurarse de que la instalación está perfecta y preparada para recibir el suministro. Para ello debe cerciorarse de:

  • Que no existen fugas de gas en la instalación.
  • Que las llaves de paso del gas funcionan correctamente para cortar el suministro en caso necesario.
  • Que la estanqueidad de la instalación es la correcta.
  • Que el gas circula con la presión correcta.
  • Que la evacuación de gases de combustión de los aparatos se realiza de forma limpia y efectiva.

Precio de la instalación de gas natural

El precio de la instalación de gas natural depende de diversos factores, ya que en cada vivienda, local o inmueble las necesidades de calor y consumo son diferentes.

  • Presupuesto para poner gas natural
  • El tamaño de la vivienda, que influirá en los metros de canalización necesarios.
  • El número de equipos o servicios que van a estar conectados al gas: solo calefacción, agua caliente, cocina o todos.
  • El tipo de equipamiento a colocar, ya que una caldera simple es más barata que una mixta, por ejemplo. El suelo radiante también conlleva un alto coste, mientras que la calefacción tradicional exige el dimensionado, compra e instalación de tantos radiadores como sea necesario.
  • Si ya existe acometida de gas o hay que trabajar en ella.
  • El tipo de instalación que haya que realizar: una IRI o una IRC.

En muchos de estos casos, el precio por cada operación depende de las tarifas establecidas por la propia empresa instaladora. Por esta razón siempre se recomienda solicitar diferentes presupuestos de instalación de gas natural antes de decantarse por una opción u otra.

En cualquier caso, es imprescindible conocer qué términos o conceptos debe incluir el presupuesto de instalación de gas para evitar sorpresas a futuro, en caso de que sea necesario abonar costes añadidos que no se tuvieron en cuenta en un principio. Así, podríamos decir que los elementos esenciales que debe tener un presupuesto de gas son los siguientes:

  • Mano de obra por la instalación de gas.
  • Armario exterior para conectar la acometida.
  • Inspección preliminar de la instalación.
  • Emisión del Certificado de Instalación del Gas.
  • Instalación de equipos, si los hubiera.
  • Colocación de los elementos de desagüe y evacuación de humos de los equipos.
  • Instalación de los puntos de calefacción y su equipamiento, si fuera el caso.

El precio por poner gas natural suele rondar, en total, los 1.500€.

En cualquier caso, una vez realizada la instalación de gas, será necesario abonar determinados derechos a la distribuidora de gas, que se cobrarán para poder efectuar la conexión del suministro. El abono de los derechos se realiza en la primera factura del gas una vez contratado el servicio, por lo que no se deberán pagar en ningún caso a ningún instalador en el momento de hacer la instalación.

Estos derechos son los siguientes:

 

 Derechos de acometida del gas: estos son los derechos que hay que abonar a la distribuidora por la utilización de la acometida de gas que ella ha construido. El precio por estos derechos está regulado por el Gobierno a través de la Orden IET/2445/2014, de 19 diciembre, en función de la tarifa de acceso de gas que vaya a tener el inmueble, el caudal de gas que prevé consumir en el año.

Precio de los derechos de la acometida de gas
Tarifa de acceso Consumo anual de gas Derechos a pagar
3.1 ≤5.000 kWh/año 106,34€
3.2 5.000 - 15.000 kWh/año 106,34€
15.000 - 50.000 kWh/año 244,40€
3.3 50.000 - 100.000 kWh/año 488,83€
3.4 >100.000 kWh/año 488,83€
3.5 >100.000 kWh/año 488,83€

 

 Derechos de alta del gas natural: los derechos de alta se abonan en concepto del enganche a la red para activar el suministro de gas natural en el inmueble que lo necesita. El precio por los derechos de alta dependen de al distribuidora de gas y la Comunidad Autónoma en la que se encuentra el suministro en mayor medida, ya que casi todas las compañías establecen los mismos precios. Estos derechos incluyen tanto el enganche como la inspección de la instalación para corroborar que se encuentra en perfecto estado.

Mantenimiento del gas natural

Las instalaciones de gas natural precisan de un mantenimiento regular que asegure el correcto funcionamiento de la instalación, indispensable para disfrutar del suministro con plenas garantías de seguridad.

Las tareas de mantenimiento del gas natural implican:

  1. La inspección periódica reglamentaria instalación individual de gas, que debe realizarse cada cinco años (cuatro según la normativa del País Vasco).
  2. La Revisión Obligatoria de la Caldera, que se ha de pasar cada dos años, aunque la recomendación es de hacer una revisión preventiva anual.

Al margen de las inspecciones periódicas, es imprescindible llevar un buen cuidado de la instalación para optimizar al máximo su rendimiento y comprobar su seguridad. La recomendación es realizar de forma ocasional las siguientes comprobaciones, las mismas que incluye la revisión obligatoria del gas:

  • Evacuación de gases nocivos de la combustión de los aparatos conectados.
  • Limpieza de la instalación y del equipamiento conectado, ya que el polvo puede afectar a su correcto funcionamiento.
  • Estanqueidad de la instalación y de la caldera.
  • Presión del gas tanto en la entrada a la instalación como en los equipos.
  • Apertura y cierre de las llaves de paso y las válvulas del suministro de gas.
  • Funcionamiento del contador y de los equipos de medida necesarios para registrar el consumo.

El mantenimiento habitual puede realizarse por el propio usuario (quien, en todo caso, es responsable del buen estado de la instalación). Sin embargo, las revisiones periódicas oficiales deben llevarse a cabo por los técnicos autorizados para ello, bien sean trabajadores de la distribuidora de gas o de una empresa instaladora independiente.

Cómo hacer la revisión del gas

El usuario de la instalación de gas es el responsable de realizar las tareas de mantenimiento y las sucesivas inspecciones obligatorias que aseguren su correcto funcionamiento.

Si la instalación de gas no cuenta con el certificado que acredita que ha superado con éxito las revisiones periódicas, la distribuidora puede llegar a cortar el suministro de gas en el inmueble por cuestiones de seguridad tanto del propio usuario como de sus vecinos.

Ante la Inspección Obligatoria del Gas, la distribuidora de gas de la zona que corresponda es la encargada de poner sobre aviso al consumidor de que ha de realizar la revisión antes de que finalice el año en curso. Por defecto, será la distribuidora quien acuda a hacer la inspección, ya que ella es la que se encarga del mantenimiento general de la red.

Aún así, el consumidor tiene la opción de decidir con qué compañía hacer su revisión obligatoria del gas. Dependiendo de su elección, el procedimiento podrá variar en algunos aspectos.

  • Si el consumidor quiere hacer la inspección con su distribuidora de gas, esta le notificará al menos cinco días antes la visita programada para hacer la revisión. De esta forma, si fuera imposible atender al técnico en esta fecha, el usuario podría proponer una nueva. Llegado el día, el técnico haría la visita al inmueble y las comprobaciones necesarias para la revisión. En este caso, el precio de la revisión sería el fijado por la propia distribuidora de gas, que varía según la Comunidad Autónoma.
  • Si el usuario decidiera realizar la revisión con una empresa independiente, debe notificarlo a la distribuidora en el momento en el que recibe la primera notificación avisando de que se ha de hacer la revisión ese año. Así, la distribuidora no se preocupará de proponer una fecha de visita al consumidor. A partir de ese momento, será el propio usuario quien pacte con una empresa de su elección la posibilidad de realizar la inspección. En este caso, el precio a pagar será el acordado entre ambas partes.

PAGAR LA REVISIÓN DEL GASIndependientemente de quién lleve a cabo la Inspección Obligatoria del Gas, el coste de la revisión nunca ha de abonarse en el acto ni directamente al técnico que la realice. En todos los casos, el precio a pagar por la revisión se incluirá en la factura del gas siguiente a la inspección.

Al margen de estas dos opciones generales, el usuario de la instalación de gas también puede realizar la inspección del gas con la empresa con la que tiene contratado el servicio de mantenimiento. En este caso, el procedimiento a seguir sería el mismo que si se solicitara la revisión con una empresa independiente. Por lo general, los servicios de mantenimiento de gas ya incluyen la realización de esta revisión en su cuota anual, por lo que dependerá del tipo de contrato el precio a pagar por ella.

Instalación con gas natural: equipamiento

La instalación de gas natural permite tener suministro para la cocina, el agua caliente y la calefacción. Por este mismo motivo, a la hora de planificar la instalación de gas de la vivienda, es imprescindible tener en cuenta el tipo de equipamiento que se va a colocar para hacer uso del suministro.

Los dos elementos principales sobre los que hay que reflexionar son la caldera y la calefacción.

Caldera de gas natural

Las calderas de gas natural son un elemento imprescindible en la instalación para poder disfrutar, al menos, del agua caliente sanitaria. Además, si la caldera es mixta (que es lo más frecuente actualmente), también permitirá surtir de agua caliente el circuito de calefacción.

A la hora de elegir la caldera de gas, la normativa indica que ha de ser una caldera de condensación. ¿Por qué? Pues porque estas calderas son más eficientes, respetuosas con le medio ambiente y más seguras para el usuario.

Las calderas de condensación se caracterizan por realizar la combustión del gas en una cámara cerrada herméticamente (es de tipo estanca), por expulsar los gases de combustión por un conducto determinado y por aprovechar el vapor de agua que se produce durante la quema del gas para seguir generando calor.

Esto es lo que permite que el consumo de la caldera de condensación sea mucho menor, ya que utiliza menos combustible para obtener la misma cantidad de energía.

Este tipo de calderas necesita la inclusión de un tubo de desagüe que permita evacuar el agua procedente de la condensación.

Por lo general, las calderas de condensación son las más caras del mercado; sin embargo, gracias a su alto rendimiento y eficiencia, la inversión se amortiza a medio plazo. Además, es posible aprovechar distintas ayudas y subvenciones, como los planes renove de calderas, que ofrecen las instituciones e incluso las empresas instaladoras bien sea para colocar este tipo de caldera en una nueva instalación o para sustituir una antigua menos eficiente.

El precio de la caldera de condensación puede rondar los 1.300€, y puede estar incluido dentro del presupuesto de instalación de gas. Esta es una opción interesante para acordar con el instalador un precio por la colocación del aparato.

 Mantenimiento de la caldera de gas

Las calderas de gas necesitan llevar a cabo un mantenimiento, al igual que la propia instalación, para garantizar que funciona correctamente. La revisión obligatoria de la caldera es cada dos años, aunque se recomienda hacerla anualmente de forma preventiva.

En este caso, las comprobaciones que se realizan son:

  • Estanqueidad de la caldera.
  • Nivel de presión de la caldera.
  • Estado de las mangueras y tubos flexibles hasta la calefacción o el resto de puntos.
  • Estado de las llaves de paso del gas y del agua hasta la caldera.

Al finalizar la revisión es imprescindible que el técnico entregue al cliente un certificado de revisión de la caldera, igual de necesario que el certificado de instalación de gas.

Calefacción de gas natural

A la hora de hacer la instalación de la calefacción de gas, es necesario determinar qué tipo de sistema es el más interesante para las necesidades de la vivienda.

Por esta parte, podemos hablar de dos tipos de calefacción mayoritarios:

  1. Calefacción por radiadores. Este sistema de calefacción es el más común en las viviendas, y funciona gracias al agua caliente que fluye por el circuito. Para disfrutar de un sistema de calefacción eficiente de este tipo, es imprescindible realizar un buen dimensionado de los radiadores, cuya colocación debe estar estudiada en función de los metros de la vivienda y de los puntos de calor más importantes. Por lo general, el coste de instalación dependerá del número de radiadores que sea necesario distribuir.
  2. Calefacción por suelo radiante. Un sistema de calefacción menos común en inmuebles antiguos, pero cada vez más utilizado gracias a sus múltiples ventajas estéticas y de eficiencia energética. El suelo radiante consta de un sistema de tuberías que se colocan bajo la tarima de la vivienda, y suele surtirse de agua caliente para aumentar la temperatura de la estancia. El coste de esta instalación es bastante superior al de la calefacción por radiadores, pero compensa gracias a la eficiencia que permite la reducción de pérdida de temperatura.

El sistema de calefacción de gas natural es de los más ventajosos para el consumidor, ya que permite disfrutar de una temperatura confortable en el hogar al bajo coste de este suministro.

Para mantener en correctas condiciones la calefacción de gas, basta con hacer las revisiones necesarias de la instalación y de la caldera conectada. En cuanto a las tareas preventivas, estas se centran en mantener la limpieza en la instalación (libre de polvo) y purgar los radiadores antes de comenzar la temporada de frío.

Le hacemos un estudio gratuito de su factura y le ayudamos a ahorrar