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Cómo ahorrar gas natural en casa: trucos y medidas

Ahorro calefacción casa

¿Cómo reducir la demanda de calefacción y ahorrar en las facturas de gas natural en tu vivienda? Lista de trucos y recomendaciones.


¿Cómo ahorrar con la tarifa y compañía de gas?

Existen numerosas compañías que suministran gas natural, es por ello que la oferta de tarifas de gas es muy amplia y los precios varían bastante entre unas y otras. Aconsejamos seguir estos consejos para elegir bien y así ahorrar en gas natural:

 Comprobar el precio de la tarifa de gas

Escoger la tarifa más competitiva puede puede suponer un gran ahorro en las factura de gas, es por ello que recomendamos comparar los precios para ver qué tarifa de gas es más barata y, si estás pagando de más, cambiar de compañía.

Para comparar tarifas hay que tener en cuenta que el precio se compone de dos partes:

  • Término fijo: siempre se abona, independientemente del consumo. Se mide en €/mes y hace referencia al mantenimiento de la red de distribución de gas.
  • Término variable: es el gasto relativo al consumo realizado, se mide en €/kWh.

El usuario tiene que valorar si desea tener un término fijo más económico o, por el contrario, prefiere abonar menos por cada kWh. Esto depende de la situación del cliente: en una segunda vivienda es mejor tener un término fijo bajo ya que al no estar allí frecuentemente el consumo es pequeño. En cambio, en el hogar habitual se consigue ahorrar más si se prioriza el precio del término variable.

Comparador de tarifas de gas

¿No sabes qué tarifa contratar?

Te ayudamos a elegir la tarifa de gas o electricidad que mejor se adapte a tu vivienda y las características de tu consumo, de forma gratuita.

 Comparar los servicios de mantenimiento de gas

En caso de querer un servicio de mantenimiento, es interesante comparar entre las ofertas de las diferentes compañías, ya que es posible contratar un servicio de mantenimiento con una compañía diferente a la que nos comercializa el suministro.

Para comparar los mejores servicios de mantenimiento de gas hay que atender tanto al precio como a las coberturas, atención al cliente y a la posibilidad de que tenga permanencia.

 Fijarse en los descuentos de las tarifas

Las comercializadoras de gas natural suelen sacar ofertas para nuevos clientes en el que se descuenta un porcentaje de lo consumido en las facturas durante un periodo concreto. Otra forma de promoción es el descuento directo de una cantidad en la primera factura o que está sea gratuita.

Es importante conocer cuándo finalizan los descuentos de la tarifa, o cuando va a cambiar el precio que se nos cobrará por la energía, algo que normalmente ocurre a partir de un año de contrato. También es recomendable conocer cuál será el precio nuevo que deberemos pagar a partir de ese momento, por si deja de ser la opción más económica.

Ahorrar en calefacción de gas natural: trucos

La calefacción es uno de los grandes gastos del hogar, suponiendo un 58% del consumo total de gas natural. Por ello, vamos a mostrar los siguientes trucos para ahorrar en el uso de la calefacción de gas:

 Elegir una caldera de condensación

Las calderas de condensación de gas natural son calderas estancas con un sistema de recuperación de la energía que se encuentra en la condensación de los humos generados en la combustión. Este sistema supone un ahorro de gas de un 30% respecto a modelos con tecnologías anteriores.

En ocasiones, las comunidades autónomas ofrecen el Plan renove de calderas, una subvención para cambiar de una caldera antigua a una de gas natural por condensación.

 Utilizar termostatos

Instalar un termostato digital supone un ahorro en gas natural ya que permite programar las horas a las que se desea tener encendida la calefacción así como la temperatura deseada.

Algunos modelos permiten controlar la temperatura de la calefacción cuando el usuario está fuera del hogar así como detectar cuando este se acerca al hogar (por geolocalización del gps del móvil) para que el aumento de temperatura sea gradual y no tenga que forzar la calefacción porque al llegar a casa esta está fría.

 Usar la calefacción por zonas

En ocasiones existen lugares del hogar que se frecuentan en menor medida y que, por lo tanto, tiene poco sentido gastar recursos energéticos en mantenerlos calientes. Instalar termostatos por zonas supone un ahorro de gas natural ya que se pueden regular de forma independiente distintas estancias.

Esta misión también se puede conseguir, aunque de forma menos regulable, impidiendo el paso del agua a los radiadores de las habitaciones donde no se quiere calefacción. Si se desea regular estos radiadores, se pueden instalar termostatos individuales o de radiador.

 Comprobar que los radiadores no tienen aire

Cuando un radiador tiene aire en su interior emite menos calor, esto es porque las burbujas de aire están ocupando el espacio del agua caliente. Esto provoca que tengamos que subir más la temperatura en el termostato, es decir, que la caldera trabaje más para alcanzar la temperatura deseada.

Es por esto, que si queremos ahorrar en gas natural es necesario purgar los radiadores para comprobar que no contienen aire en su interior y así evitar una perdida de eficiencia.

 Tener una temperatura adecuada

En muchos hogares se hace un uso excesivo de la calefacción, lo que no saben es que cada grado extra por encima de lo necesario supone un 7% más de consumo. Por esto, recomendamos fijar una temperatura de confort y así ahorrar en calefacción de gas natural.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda las siguientes temperaturas:

  • Temperatura de confort: 20 °C - 21 °C
  • Temperatura durmiendo: 15 °C - 17 °C
  • Temperatura para bebés: 22 °C - 24 °C

 Mejorar el aislamiento de la vivienda

La envolvente térmica es la totalidad de cerramientos (fachadas, tejados, suelos y aislamientos) que aíslan los espacios habitables del exterior. Esta nos resguarda de la temperatura y clima y afecta directamente al gasto de calefacción, ya que si la vivienda se enfría con facilidad la calefacción deberá estar más tiempo encendida o a una potencia superior.

Existen diferentes formas de incrementar el aislamiento térmico de nuestra vivienda:

  • Instalación de paneles aislantes: estos pueden ser de celulosa, corcho, lana de vidrio o roca, poliuretano y poliestireno. Se instalan en paredes, techos y suelos.
  • Sustitución de ventanas: cambiar las viejas por unas nuevas de doble acristalamiento puede suponer un gran ahorro de calefacción. La colocación de burletes en ventanas proporciona una ayuda extra de aislamiento.
  • Uso de las persianas: estas proporcionan gran resistencia térmica, por lo que bajarlas ayuda en gran medida a conservar el calor del hogar.
  • Cortinas térmicas: están compuestas por varias capas aislantes que retienen el calor. Son muy comunes en viviendas donde no tienen instaladas persianas.

Una vivienda con el certificado energético A (el más eficiente) puede ahorrar hasta 800€ anuales en calefacción frente a una vivienda con el certificado energético menos eficiente (G).

 Instalar suelo radiante

El suelo radiante es un sistema de calefacción que se instala bajo el suelo de la vivienda y que trabaja con agua a baja temperatura. Mientras los radiadores convencionales requieren una temperatura de entrada de agua de más de 70 °C, el suelo radiante solo necesita 35-40 °C, lo que repercute bastante en el consumo de gas natural.

El suelo radiante es perfecto si se instala junto al sistema de climatización de aerotermia o geotermia, ya que sirve tanto como para generar calor en invierno como frío en verano.

 Realizar las inspecciones

Llevar a cabo tanto la inspección obligatoria del gas natural como la revisión de la caldera permite que la eficiencia de la instalación sea la adecuada. Si además, se contrata un servicio de mantenimiento con revisiones periódicas de la calera, el cliente se asegura de que siempre va a obtener el máximo rendimiento.

¿Cuál es la calefacción con la que se ahorra más?

Para conseguir una temperatura óptima, el cliente puede elegir entre diferentes energías. Entre las más empleadas en España se encuentran el gas natural y la electricidad.

Otras alternativas donde no existe canalización de gas es el gas propano o butano y el gasoil, aunque están surgiendo otras tecnologías más eficientes como puede ser la aerotermia, de las cuales detallamos sus características principales a continuación:

Calefacción con más ahorro
Energía Ventajas de la energía Inconvenientes de la energía
Gas natural
  • El segundo sistema más económico
  • Sin interrupción del suministro
  • Sin necesidad de almacenaje
  • Inversión inicial media en la instalación de gas
  • No está disponible en toda la geografía
Aerotermia
  • El sistema más económico
  • Calefacción y refrigeración
  • Escaso mantenimiento
  • Precio elevado de la instalación
  • Rendimiento menor en temperaturas extremas
  • No hay muchos instaladores especializados
Electricidad
  • Sin interrupción en el suministro
  • Escaso mantenimiento
  • Precio muy elevado por la energía
  • Si se dispone de discriminación horaria, obligación de consumir por la noche
Propano
  • Precio más barato que la electricidad
  • Alto poder calorífico
  • Interrupción del suministro salvo en modo canalizado
  • Requiere un mantenimiento constante
  • Es más contaminante que el gas natural
Butano
  • Precio más barato que la electricidad
  • Interrupción del suministro
  • Requiere un mantenimiento constante
  • Es más contaminante que el gas natural
Gasoil
  • Algo más económico que la electricidad
  • Interrupción del suministro
  • Constante mantenimiento
  • Obligación de instalar un depósito
  • Altamente contaminante
Geotermia
  • El sistema más económico (junto a la aerotermia)
  • Calefacción y refrigeración
  • Escaso mantenimiento
  • Su instalación es la más cara
  • No se puede instalar en algunas zonas
  • Requiere de terreno para la instalación

Ahorrar gas natural con el agua caliente

El agua caliente es el segundo tipo de uso que consume más gas natural, solo por detrás de la calefacción. Por ello queremos mostraros los siguientes trucos para ahorrar gas natural con el agua caliente en casa:

 Añadir un perlizador

Un perlizador o aireador es un accesorio que se añade al grifo o alcachofa de la ducha y que añade aire al flujo de agua por lo que se reduce el caudal y con ello se consigue ahorrar gas y agua.

Son muy económicos y no requieren de un especialista para su instalación, por lo que es una forma barata y efectiva de ahorrar en gas natural y agua.

 Fijar una temperatura óptima en el calentador

La temperatura máxima recomendable son 45 °C, ya que esta permite realizar cualquier uso. Lo ideal sería que cada individuo regule esta temperatura según sus necesidades y la época del año.

Un uso óptimo sería fijar el agua a una temperatura que al ducharnos, no hiciera falta mezclarla con agua fría. Esto supone un gran ahorro tanto de gas natural.

 Cerrar los grifos

Parece un consejo muy obvio, pero son muchas las ocasiones en las que se ve a un conocido fregando con el grifo de agua caliente corriendo en lugar de llenar el fregadero. Esta práctica disminuye en gran medida el consumo ya que un grifo estándar tiene un consumo medio de 10 litros/minuto.

 Ducha en lugar de baño

Cuando optamos por una ducha se consigue ahorrar bastante gas natural y agua, ya que para llenar una bañera se requiere de unos 230 litros de agua, mientras que al ducharnos se gastan en torno a 10-15 l/min.

Una ducha sería menos rentable que darse un baño siempre y cuando la ducha durase más de 15 minutos, si el grifo gasta 15 l/min, o más de 23 minutos, si fuera un grifo con una presión de 10 l/min.

 Programa con agua fría en la lavadora

Cuando la ropa no tiene manchas difíciles de quitar es recomendable usar el lavado con agua fría ya que durante el tiempo de lavado no se enciende el calentador y, por tanto, se ahorra en gas natural.

Ahorrar gas natural en la cocina

Aunque el consumo en la cocina es poco comparado con la calefacción y el agua caliente sanitaria, siempre conviene conocer unos trucos para ahorrar gas natural:

 No abrir el horno

Aún existen cocinas con hornos de gas natural ya que este tipo de energía es más barata que la electricidad además de darle un toque muy característico a algunos asados. Cuando se abre un horno se pierden entre 25 y 30 °C, lo que hace que el aparato tenga que trabajar más para recuperar el calor perdido.

 Regular el fogón según el recipiente

Cuando calentamos un recipiente en el fogón hay que tener en consideración el diámetro de este. Si se pone el fogón al máximo y las llamas salen por los lados se produce un derroche de energía ya que el calor asciende por los laterales del recipiente. El fuego siempre ha de ser más pequeño que la base de la sartén o cazo.

 Usar ollas de acero inoxidable

Recomendamos usar acero inoxidable porque es un excelente conductor térmico y requiere menos tiempo para calentarse que otros recipientes. Esto implica que tiene menos inercia que los otros recipientes, por lo que se enfría con mayor brevedad.

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