Calderas de carbón: normativa y subvenciones

Calderas de carbón

Descubre cuándo van a prohibir las calderas de carbon y las ayudas que ofrecen las distribuidoras de gas para los usuarios que quieran realizar el cambio a gas natural.


¿Están prohibidas las calderas de carbón en Madrid?

Desde el año 2007 se viene fraguando la prohibición de las calderas de carbón debido a su altos niveles de contaminación. En 2012, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) prohibió las instalaciones de combustibles sólidos de origen fósil, aunque sí se podían seguir usando las ya existentes.

La prohibición del uso de calderas de carbón se postergó hasta 2016 y después al 2020. Pero parece que ya va a ser la definitiva, pues en enero de 2021 se ha aprobado la Ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad (OCAS).

Esta ordenanza quiere poner punto y final a los sistemas de producción con emisiones más contaminantes, prohibiendo las calderas de carbón central desde el 1 de enero de 2022. Esto hace que las más de 300 salas de calderas de carbón que se siguen utilizando en la comunidad de Madrid tengan que sustituir la calefacción a carbón por un sistema de calefacción más eficiente.

Ayudas para la sustitución de las calderas de carbón

Actualmente, existen varias subvenciones públicas que facilitan el cambio de las calderas de carbón. En Madrid, se puede optar por dos alternativas:

 Plan Renove de salas calderas de la comunidad de Madrid: otorga una ayuda de hasta 59.000 € para la sustitución de salas de carbón.

 Plan Cambia 360 del Ayuntamiento de Madrid: una ayuda de 15 millones de euros que se reparte hasta agotar el fondo entre las comunidades que realicen el cambio. La subvención cubre hasta el 60% de la inversión incentivable. Este plan también dota de una ayuda económica a la sustitución de calderas de gasoil.

A estas subvenciones públicas hay que sumarle la aportanción privada que dan las distribuidoras. En el caso de Nedgia, la mayor distribuidora de gas del país, ofrece una aportación de hasta 14.000 € (700 € por vecino) para facilitar el cambio al gas natural.

De esta forma, ante un cambio que podría suponer una cuantía de unos 2.500 €, se reduce a 1.800 € gracias a la ayuda de la distribuiudora, siendo bastante más asequible para el usuario.

¿Cómo cambiar la caldera de carbón por gas natural?

Lo primero es contactar con una empresa instaladora de gas y pedir presupuesto. Esta te informa del coste de la sustitución y de las ayudas que puedes recibir por parte de la comunidad autónoma como de la distribuidora de gas.

Una vez aprobado el presupuesto se procede con la instalación de gas natural. La mayoría de las empresas no se preocupan de ponerse en contacto con la distribuidora para que realice la acometida de gas y es el propio cliente el que debe hacerlo.

La instalación de gas natural se puede realizar de dos formas: centralizada (una caldera de alta potencia para toda la comunidad) o descentralizada (una caldera individual en cada vivienda). Nosotros recomendamos optar por la instalación decentralizada o individual, ya que tiene bastantes ventajas. Además, no todas las salas de carbón cumplen con la normativa vigente para instalar una caldera de gas natural.

Ventajas de la instalación individual:

  • Se puede aprovechar el espacio de la sala de calderas para hacer trasteros.
  • Cada vivienda paga su consumo real. En la calefacciópn central todos pagan lo mismo aunque unos consuman más que otros.
  • Si la caldera falla solo esa vivienda se queda sin ACS y calefacción y no toda la comunidad.
  • Cada usuario decide el horario de calefacción que desea.
  • Cada vivienda puede regular la calefacción a la temperatura que desee.

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Carbón o gas natural: ventajas y desventajas

Con el paso de los años, las calderas de gas han sufrido muchos avances tecnológicos mejorando en seguridad y eficiencia. Por contra, las calderas de carbón siguen con el mismo sistema obsoleto que perdura desde hace décadas. A continuación, mostramos las ventajas del gas natural frente al carbón:

 Ahorro: cambiar la caldera de carbón por una de gas natural supone un ahorro ecónomico considerable debido a la eficiencia de la caldera.

El carbón y el gas natural tienen un coste bastante parecido: 0,04-0,06 €/kWh. Lo que sucede es que las calderas de carbón necesitan la contratación de un técnico que vaya a diario a recargar la caldera, lo que incrementa bastante el coste del servicio y, por tanto, la cuota de la comunidad.

 Eficiencia: con la aparición de las calderas de condensación, que reaprovechan el calor latente en el humo, el rendimiento llega a ser de hasta un 109%. Por contra, las calderas de carbón tienen un rendimiento mucho menor, lo que hace que sea necesario utilizar más combustible.

 Contaminación: el gas natural es el combustible con menor emisión de C02 a la atmósfera. Siendo un 36% menos contaminante que el carbón.

Contaminación del carbón y del gas natural
Combustible grCO2/kWh
Carbón 320
Gas natural 204

 Almacenaje: las calefacción mediante carbón tiene el problema de que es necesario disponer de un espacio destinado a almacenar el carbón que se va a utilizar para calentar los hogares. Con el gas natural, este espacio se puede reaprovechar para cualquier otra cosa, ya que cuenta con suministro directo desde la red de distribución y solo es necesario abrir una llave para disponer del combustible.

 Contrtatación de personal: para disponer de un servicio de calderas de carbón son necesarias dos cosas:

  • Contratar un suministro, es decir, una empresa que lleve carbón en un cambión cada vez que la cantidad almancenada de carbón es baja.
  • Contrar un técnico calefactor para que encienda, recargue y controle la temperatura a diario.

 Seguridad: las calderas de gas natural cuentan con medidas extrictas de seguridad reguladas a nivel estatal y europeo. Es necesario realizar una revisión de la caldera cada dos años y una inspección del gas cada 5 años.

 Descentralización: la calefacción de carbón es de tipo central, es decir, una gran caldera que alimenta un edificio. El gas natural ofrece la posibilidad de que cada vecino cuente con su caldera y haga un uso autónomo.

 Repuestos: las calderas de carbón son bastante antiguas y sus elementos suelen picarse, teniendo que sustituir el elemento que gotea agua. El problema es que no se fabrican elementos nuevos y los instaladores utilizan repuestos de calderas que les han dado comunidades que han cambiado a gas natural. Además, al haber poca oferta en cuanto a empresas, el precio suele ser bastante elevado.

¿Qué tener en cuenta a la hora de cambiar de carbón a gas natural?

Es importante elegir bien cuando se realiza un cambio de esta maginitud. Es por ello que vamos a mostraros los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de realizar esta sustitución:

La elección de la nueva caldera es lo más delicado, ya que se trata del elemento principal del sistema de calefacció y ACS. Actualmente, las calderas de condensación son las mejores del mercado en cuanto a relación calidad, precio y eficiencia.

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Conoce los precios y características de las mejores calderas de condensación

Además de la sustitución de la caldera, al realizar el cambio de energía hay que elegir entre las múltiples tarifas que ofrecen las comercializadoras. Por ello, hemos seleccionado las tarifas de gas natural más baratas.

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