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¿Cuánto cuesta instalar caldera y radiadores de gas natural?

Precio de la instalación de gas natural

Para tener calefacción de gas natural en casa es necesario instalar la caldera de gas y los radiadores que van a dedicarse a emitir el calor por la vivienda. Antes de proceder con esta obra, es preciso hacer la instalación de gas en la vivienda. El precio por instalar la calefacción dependerá de la obra general que haya que acometer para empezar a utilizarla.


¿Por qué instalar un sistema de calefacción de gas natural?

Los beneficios de tener un sistema de calefacción de gas natural empiezan por el propio coste del suministro. El precio del gas natural se ha mantenido estable durante los últimos años, al contrario que con otras fuentes energéticas como la electricidad, cuyo precio varía constantemente.

Además, dentro de esta estabilidad, el precio del kWh de gas natural habitualmente es considerablemente más bajo que el de los demás suministros.

La instalación del sistema de calefacción por gas natural no es una obra de baja inversión, pero se amortiza a corto y medio plazo gracias al bajo coste del suministro. De hecho, si hay que acometer la obra desde el principio, esta implicará tanto la canalización del gas natural hasta la vivienda como hacer la instalación de gas de la vivienda y la instalación de la caldera y de los radiadores, por lo que habrá que abonar el importe de cada una de las operaciones.

¿Cuánto cuesta instalar la calefacción de gas natural?

El coste de la instalación de gas natural, junto con la colocación de la caldera y los calentadores varía en función del tipo de elementos, la cantidad de aparatos y los metros cuadrados que tenga la vivienda. Realizamos una simulación de presupuesto para una vivienda con las siguientes características:

  • Tamaño: 70m2
  • Ubicación: centro de Madrid
  • Usos: calefacción y agua caliente sanitaria
  • Instalación de gas natural: aún sin hacer
  • Consumo eléctrico medio: 180kWh/mes
  • Tipo de caldera a instalar: caldera de condensación
  • Número de radiadores: 6

Este presupuesto va a incluir el importe por cada concepto. Por ejemplo, la Instalación Receptora Individual y el alta del suministro costarán en torno a los 600€. A esto, habría que sumarle el precio de la caldera de condensación (unos 1.100€) más seis radiadores por el precio de 650€.

El precio por hacer toda la instalación necesaria para tener calefacción de gas es de unos 3.000€.

Antes de proceder a hacer todo el proceso, es importante solicitar presupuestos a diferentes instaladores para comparar cuál de ellos ofrece condiciones más ventajosas, tanto en cuanto a la instalación como al precio de los componentes.

Además, algunas distribuidoras de gas natural tienen sus propias ofertas. Actualmente, existen múltiples ayudas por instalar gas natural, de forma que el consumidor pueda ahorrarse una importante cantidad sobre su presupuesto de instalación.

Subvenciones por la instalación de gas natural
Distribuidora Ahorro en la instalación Tipo de vivienda
Ayudas instalación gas Nedgia
 Hasta 550€ Pisos y viviendas unifamiliares
Ayudas instalación gas Redexis
 Hasta 500€ Pisos y viviendas unifamiliares
Ayudas instalación gas Madrileña Red de Gas
 En función de presupuesto Pisos y viviendas unifamiliares

Estas ofertas se aplican a nuevas instalaciones de gas o a aquellos puntos de suministro en los que el gas lleve más de tres años dado de baja. Además, se aplican las siguientes condiciones:

  • En los pisos en comunidades (viviendas tipo SV), es necesario que exista IRC en funcionamiento y ya haya otras viviendas conectadas al gas.
  • En las viviendas unifamiliares (tipo SH para los técnicos), es imprescindible que exista red de gas disponible frente al inmueble.

¿Qué caldera de gas natural elegir?

Caldera de gas natural

La elección del tipo de caldera es clave para ahorrar tanto en el momento de la instalación como en el consumo energético futuro. Por lo general, las calderas de gas natural sirven tanto para la calefacción como para el agua caliente sanitaria. Estas son las calderas mixtas, que cuentan con dos circuitos preparados para cada una de las funcionalidades.

Las calderas de gas natural son las más utilizadas en España. Éstas son las más baratas porque permiten ahorrar en las facturas del gas a medio plazo. Sin embargo, hay diferentes clases de calderas según los siguientes criterios:


 Según la evacuación de humos

  • Atmosféricas: utilizan el oxígeno de la habitación para hacer la combustión. Desde 2010 se pueden mantener en las viviendas, pero su instalación ya no está permitida.
  • Tiro forzado: son como las atmosféricas pero tienen un ventilador que les ayuda a evacuar los gases.
  • Estancas: realizan la combustión en una cámara cerrada herméticamente y evacúa los gases gracias a un ventilador por un conducto específico.
  • Bajo NOx: estas calderas reducen la formación de óxidos nitrosos (NOx) durante la combustión, ya sea gracias a la reducción de la temperatura de combustión o mediante condensación.
  • Condensación: las que aprovechan el calor de condensación de los gases de combustión para seguir trabajando. Estas calderas también están consideradas 'bajo NOx' porque necesitan quemar menos combustible para producir calor. Llevan incorporado un tubo de desagüe que recoge el agua de condensación.
  •  Llama piloto

    • Con llama piloto: son las calderas más antiguas, que tienen una llama indicadora de que el gas está abierto. Este pequeño detalle implica un gasto de combustible innecesario ya que estaba encendida aunque no estuviese funcionando.
    • Sin llama piloto: las calderas más modernas ya no necesitan esta pequeña llama porque incorporan un pequeño piloto de luz.

     Acumulación

    • Con microacumulación: la caldera lleva incorporado un pequeño depósito en su interior que mantiene una determinada cantidad de agua ya precalentada para que al abrir el grifo no salga agua fría.
    • Sin microacumulación: no tienen ningún tipo de tanque donde acumular agua ya caliente.

    En términos de consumo, las calderas de condensación son las más rentables a la larga. Estas calderas consumen hasta un 30% menos de combustible que una caldera tradicional, por lo que la factura se reducirá considerablemente. Además, gracias a su eficiencia energética, estas son las calderas que deben colocarse en nuevas instalaciones, según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios, el RITE.

    Sin embargo, el precio de estas calderas está muy por encima del de las demás. El precio de las calderas de condensación suele rondar los 1.000€.

    Frente a esta inversión, existen multitud de subvenciones para el cambio de caldera que sufragan parte del coste de las calderas de condensación en beneficio de la eficiencia energética. Además, al igual que existen ayudas a la instalación de gas, algunas empresas también ofrecen beneficios por la instalación de una caldera de este tipo o por la renovación de una anterior, como la financiación a plazos o la reducción del precio de la tarifa de gas.

    ¿Cuántos radiadores debo instalar?

    Los radiadores permiten calentar las habitaciones de forma rápida y eficiente. A la hora de hacer la instalación de radiadores para el sistema de calefacción de gas natural hay que tener en cuenta dos cosas: la cantidad de aparatos que hay que instalar y el tipo de radiadores.

    Tipos de radiadores de gas natural

    Es importante hacer un correcto dimensionado de la calefacción para saber cuál es el número de radiadores que necesita el sistema de calefacción. Este aspecto es clave para no tener una instalación infradimensionada que no ofrezca el confort que buscamos. Por el contrario, si la instalación está sobredimensionada, se estará produciendo un malgasto energético y de inversión innecesario.

    Para saber qué número de radiadores necesita la vivienda y que el sistema de calefacción sea lo más eficiente posible, es conveniente contactar con un instalador experto que realice los cálculos en base a los metros cuadrados de la vivienda, el número de habitaciones, de personas que habitan la vivienda y la temperatura media que deben alcanzar. En cuanto a los tipos de radiadores de gas natural, estos pueden diferenciarse según el material de fabricación y la temperatura del agua que circula por su interior.

    1. Radiadores de hierro fundido: son los radiadores tradicionales, los más utilizados en las instalaciones de los años 70 y 80. Estos son muy resistentes pero tardan bastante tiempo en calentarse. No obstante, una vez alcanzada la temperatura deseada, conservan muy bien el calor.
    2. Radiadores de aluminio: estos radiadores son más ligeros pero tienen menos resistencia. Su inercia térmica es más baja por lo que se calientan bastante rápido pero se enfrían igual de rápido.
    3. Radiadores de acero: tienen más resistencia que los radiadores de aluminio pero resultan más ligeros que los de hierro fundido. Estos radiadores también consiguen la temperatura que necesitan en poco tiempo. Para su instalación necesitan de un espacio determinado, pero éste se puede adaptar ya que la chapa de acero se comercializa en diferentes dimensiones.
    4. Convectores de acero: los radiadores de este tipo se calientan bastante rápido. Funcionan por la convección del aire que calientan gracias al agua caliente que circula por su interior. Los convectores de acero se pueden instalar bajo el suelo o empotrados en la pared.
    5. Radiadores de agua a alta temperatura: son los que utilizan agua que está a unos 70°C.
    6. Radiadores de agua a baja temperatura: son los radiadores que no necesitan agua demasiado caliente para funcionar correctamente. Normalmente basta con que el agua entre a unos 55°C y salga en torno a los 45°C. De esta forma mejora el rendimiento del circuito de calefacción, ya que el salto térmico es menor.

    Sistemas de calefacción a baja temperatura

    Los sistemas de calefacción a baja temperatura buscan conseguir la máxima eficiencia energética manteniendo el confort térmico necesario en las viviendas. Este tipo de calefacción se caracteriza por utilizar agua a menos temperatura que un sistema de calefacción tradicional.

    Los componentes de los sistemas de calefacción a baja temperatura suelen ser una caldera de condensación o una caldera a baja temperatura junto con un circuito de radiadores correctamente dimensionado.

    Un sistema de calefacción a baja temperatura no precisa la instalación de más radiadores o su conexión durante más tiempo, sino que basa sus principios en la emisión de calor por radiación a unos 40°C. De esta forma, el calor no tiende a subir a la zona alta de la habitación (lo cual supone una pérdida de energía), sino que se queda en la parte central de la estancia, contribuyendo a mantener una temperatura ambiente constante.

    Los radiadores adaptados al trabajo a baja temperatura deben estar regulados a unos 60°C. Esta característica se rige por la normativa vigente del RITE, el Reglamento de las Instalaciones Térmicas en Edificios.

    Consumo a baja temperaturaLa combinación de una caldera a baja temperatura con un circuito de radiadores a baja temperatura y una válvula termostática puede suponer un ahorro de entre un 45% y un 55% en el consumo energético.

    ¿Cómo ahorrar en la calefacción de gas natural?

    Ahorrar en el consumo de la calefacción es tan sencillo como elegir la tarifa de gas natural que más se adapte a nuestras necesidades y aplicar el sentido común. Aquí tienes algunos consejos para ahorrar en la calefacción de gas natural.

     
    • Mantén una temperatura estable de 19°C a 21°C durante el día y entre 15°C y 17°C durante la noche
    • Añade válvulas termostáticas a tu radiador, de forma que puedas controlar la temperatura de cada uno de forma independiente
    • Utiliza un termostato inteligente para regular tanto la temperatura como el encendido y apagado automático cuando no sea necesario
    • Si vives en un edificio y tienes calefacción central, propón la instalación de repartidores de costes de calefacción para pagar sólo por la energía que consumes realmente
    • Mantén en buen estado el aislamiento de la vivienda para que el calor no se escape por rendijas, puertas y ventanas
    • Ventila la casa con la calefacción apagada; con 10 minutos es suficiente
    • Realiza un correcto mantenimiento de la caldera para que siempre funcione con la máxima eficiencia
    • Purga los radiadores al menos una vez al año para optimizar su rendimiento