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Calentadores de agua: instalación, precio y tipos

Cuál es la diferencia entre un calentador de gas y un calentador eléctrico de agua

El calentador de agua permite tener agua caliente sanitaria en casa. Es uno de los aparatos fundamentales del equipamiento calorífico de una vivienda, ya que surte agua tanto para la ducha como para el resto de grifos.

El calentador de agua puede ser eléctrico o de gas, ya que la necesidad de uno u otro depende del suministro energético que tengamos en casa.


¿Qué es un calentador de agua?

Un calentador de agua es el aparato que permite tener suministro de agua caliente sanitaria en el hogar. A diferencia de una caldera, el calentador de agua no surte de agua caliente al circuito de calefacción. Éste aparato conecta únicamente con el sistema de grifería de la vivienda.

El calentador hace pasar el agua fría por su mecanismo interno (sea eléctrico o de gas) y la devuelve caliente a la red de fontanería de la vivienda. Los calentadores permiten tener agua caliente de forma ilimitada mientras el grifo continúe abierto, pero cada uno tiene su propia limitación en litros de agua caliente producida por minuto.

Todos los calentadores tienen instalado un termostato que permite regular la temperatura de salida del agua, su encendido y su apagado. Los más modernos, llevan incorporado termostatos inteligentes que hasta pueden ser controlados de forma remota a través de dispositivos móviles conectados a su red.

¿Qué tipos de calentador puedo elegir?

A la hora de elegir el calentador de agua hay que tener en cuenta diferentes factores sobre el consumo de agua caliente de la vivienda: el número de personas que viven en ella, el número de puntos de consumo (ducha, grifos, baño, fregadero...), las veces que se utiliza el agua caliente al día...

En función de todos ellos sabremos, por ejemplo, la capacidad en litros que debe tener el calentador para cubrir satisfactoriamente las necesidades de nuestra vivienda.

Además, en función del suministro energético que tengamos en casa necesitaremos instalar un calentador de gas o eléctrico, ya que el mecanismo que utiliza cada uno para calentar el agua es diferente. En ambos casos, el suministro energético de los calentadores de agua puede combinarse con otras alternativas más eficientes, como las energías renovables.

Calentador de gas

Un calentador de gas puede funcionar con cualquier tipo de gas: gas natural, propano o butano. Eso sí, no todos pueden utilizar cualquier gas como suministro, por lo que es importante tener esto en cuenta antes de adquirirlo.

El calentador de gas calienta el agua mediante la combustión del gas en cuestión, para lo que necesita consumir una parte de oxígeno.

En cuanto a su funcionamiento, podemos distinguir dos tipos de calentador de gas:

  1. Calentadores estancos: estos calentadores realizan la combustión del gas en una cámara interior separada herméticamente. De esta forma, se asegura que los gases de combustión no se escapan ni se producen fugas de gas. Estos calentadores pueden ser de condensación, que son más eficientes aún porque aprovechan la energía de la combustión para seguir calentando el agua. En cualquier caso, necesitan de una salida de gases y, en el caso de los calentadores de condensación, un tubo de desagüe por el que eliminar el agua de condensación.
  2. Calentadores atmosféricos: son los que utilizan el oxígeno de la habitación para llevar a cabo la combustión. Generalmente son de tiro forzado para garantizar que la salida de los gases de la combustión se haga con facilidad y no se queden acumulados en la habitación. Estos calentadores ya no pueden ser instalados en algunas Comunidades Autónomas por su baja eficiencia y el riesgo que supone para quienes habitan en la vivienda. De momento, si pueden mantenerse donde ya estén instalados, aunque se recomienda su sustitución por calentadores estancos.

Dependiendo del gas utilizado para funcionar, la utilización del calentador de agua resultará más o menos costosa al consumidor. En este sentido, el gas natural es la mejor opción, ya que ofrece un suministro continuo, ininterrumpible y a un precio de los más económicos del mercado energético actual.

Además, ésta es la alternativa más segura dentro de los gases, ya que el suministro de gas natural es canalizado, que implica menos probabilidad de fugas porque la conexión es directa con la instalación. Para poder hacer uso del calentador con gas natural es necesario llevar a cabo una instalación de gas.

Calentador eléctrico

El calentador de agua eléctrico es el que utiliza la electricidad para funcionar. En este caso, dentro del calentador se encuentran unas resistencias que calientan el agua.

Los calentadores eléctricos son más seguros que los de gas porque no necesitan de ningún combustible para funcionar, eliminando el riesgo de fugas o de explosión. Sin embargo, su utilización suele resultar más cara para el consumidor, ya que el precio de la electricidad suele ser más alto que el de cualquier gas; sobre todo en comparación con el gas natural.

No obstante, por esta razón, los calentadores eléctricos son cada vez más eficientes, de forma que se pueda reducir al máximo su consumo energético manteniendo las mismas prestaciones.

En este sentido, es clave comprobar la etiqueta energética del aparato antes de adquirirlo, ya que ésta deberá indicar cuál es el gasto de electricidad que realiza el calentador para cumplir su función.

Diferencia entre el calentador y el termo eléctrico

Aunque el calentador eléctrico y el termo de agua funcionen a partir de la electricidad, su funcionamiento y prestaciones son bastante distintas.

La principal diferencia entre el calentador y el termo eléctrico es que los calentadores de agua proporcionan agua caliente al momento de la demanda y de forma ilimitada. Es decir, cuando se abre el grifo del agua caliente, el calentador empieza a calentar el agua necesaria para cubrir esta necesidad.

Sin embargo, el termo eléctrico calienta todo un tanque de agua y lo reserva caliente. Una vez se vaya consumiendo el agua de su interior, volverá a calentarla de nuevo.

El funcionamiento del termo eléctrico tiene el inconveniente de que cuando se vacía de agua caliente por completo, es necesario esperar a que se vuelva a calentar.

Las prestaciones de cada uno también les confieren una apariencia diferente. Por esta razón, el termo eléctrico es mucho más grande que el calentador, ya que necesita del depósito en el que acumula el agua caliente.

El calentador de agua puede ser instalado prácticamente en cualquier sitio, ya que es muy discreto y seguro.

¿Quién instala el calentador de agua?

El calentador de agua debe ser instalado por un profesional. Tanto si es de gas como si es eléctrico, el calentador de agua necesita de tres conexiones:

  1. Conexión a la toma de agua exterior de la vivienda de la que obtener el agua fría.
  2. Conexión a la red doméstica de agua para surtir el agua caliente.
  3. Conexión con el suministro energético que lo vaya a hacer funcionar.

En los calentadores de gas es aún más importante la supervisión de la instalación por parte de un técnico instalador, ya que en este caso es vital hacerlo correctamente para evitar fugas de gas que puedan ocasionar incidentes en la vivienda.

Mantenimiento del calentador de agua

El mantenimiento de los calentadores de agua pasa por supervisar que las mangueras que lo conectan con la red de suministro se encuentran en perfecto estado. Para ello es importante, por ejemplo, no colgar nada de ellas, por poco peso que tenga.

Además, es importante controlar la válvula de presión, que evita que el tanque pueda explotar por acumulación de gases o de calor. Esta operación es muy similar a la del purgado de radiadores de calefacción, pero es recomendable que sea realizada por un técnico bajo estrictas condiciones de seguridad.

También es recomendable hacer un drenado total del tanque, al menos, una vez al año. De esta forma es posible eliminar todos los posibles residuos y sedimentos de cal que se producen al calentar el agua.

No obstante, cada tipo de calentador precisa de un mantenimiento diferente, en función de si utilizan electricidad o gas natural para funcionar.

  • Mantenimiento del calentador de gas
  • Comprobar el piloto del gas, ya sea mediante llama piloto o por luz LED. Ésta indica si el suministro está llegando correctamente hasta el aparato.
  • Realizar la Inspección Obligatoria del Gas cada 5 años (4 en el País Vasco).
  • Revisar el tubo flexible y el regulador de presión si funciona con bombona de butano o propano.
  • Mantenimiento del calentador eléctrico
  • Comprobar que el tanque está lleno de agua para evitar que se queme la resistencia superior.
  • Comprobar que la instalación eléctrica se encuentra en correcto estado.