Bajar la potencia contratada: precio, plazo y requisitos

Actualizado a
min. lectura
Reducir la potencia eléctrica contratada

Reducir la potencia contratada es un trámite que conlleva un ahorro en la factura de la luz y se recomienda realizarlo cuando se cuenta con más kilovatios contratados de los que se necesitan.

Llamada gratuita

   ¿Necesitas bajar la potencia contratada?

91 123 89 1991 123 89 19

¿Merece la pena bajar la potencia contratada?

Bajar la potencia eléctrica merece la pena en los casos en los que se cuenta con unos kilovatios contratados superiores a los que se necesitan. Dado que la contratación de la potencia tiene un coste proporcional a la cantidad de kilovatios, pagando más a medida que aumentan estos, en la búsqueda del ahorro es vital ajustarlos a las necesidades de cada uno.

Calcular la potencia eléctrica que se necesita en un inmueble concreto es un paso fundamental para no pagar más de lo necesario. De nada servirá optar por tener contratada una potencia de 7,6 kW, por ejemplo, si nuestras necesidades estarían más que cubiertas con 5,2 kW. El coste que supone esa diferencia representa precisamente la oportunidad de ahorrar en la factura final.

Hasta 2018, la potencia normalizada regulada por el Gobierno establecía la cantidad de kilovatios con los que se podía contar pero, desde ese año, ya es posible optar por cualquiera que sea múltiplo de 0,1 kW.

¿Cómo bajar la potencia contratada?

Para cambiar la potencia contratada de luz y reducirla, es necesario contactar con la compañía con la que se tenga contratado el suministro de luz o, incluso, hacerlo directamente con la distribuidora que corresponda.

Si el inmueble en cuestión para el que el consumidor quiera realizar esta bajada de potencia cuenta con un contador analógico, la distribuidora enviará a un técnico especializado para modificar el término de potencia en este aparato. En los casos en los que el contador sea telegestionado, la regulación no necesitará el desplazamiento de nadie de la distribuidora.

Si se prefiere que la comercializadora con la que se tiene contrada la luz actue como intermediario para contratar menos kilovatios habrá que ponerse en contacto con la misma, pudiéndolo hacer por vía telefónica:

 

 

 

La otra opción es contactar directamente con la distribuidora, la cual no se puede elegir y está determinada por la zona geográfica donde se encuentre el punto de suministro.

El periodo de tiempo estimado para que se realice una reducción de potencia, una vez realizada la solicitud, dependerá de la compañía. Sin embargo, el plazo aproximado oscila entre los 14 y los 21 días.

¿Cuánto cuesta bajar la potencia contratada?

Al contrario que cuando se necesita subir la potencia, el coste por bajar la potencia ya contratada será únicamente en concepto de los derechos de enganche, que suelen ser de 9 euros aproximadamente. La cantidad de kilovatios en los que se quiera reducir la potencia, así como la que se tuviera contratada hasta es momento, no influirá en el precio por llevar a cabo la gestión.

Bajar la potencia eléctrica es un trámite que, por norma general, solo se permite realizar una vez al año. Sin embargo, en ocasiones y dependiendo de las circunstancias es posible que las compañías accedan a realizarlo en más de una ocasión (aunque esta situación se suele dar con mayor frecuencia en casos en los que se aumente el numero de kilovatios).

El gasto por llevar a cabo una reducción en la potencia se incluirá en la primera factura recibida una vez se haya realizado el cambio y la vivienda o local disponga de la nueva cantidad de kilovatios que se desea.

Requisitos para bajar la potencia contratada

Todo aquel que desee rebajar la potencia podrá hacerlo contactando con la distribuidora que le corresponda o con la compañía con la que se tenga contratada la electricidad. En casos como un alta de luz o un cambio de titular de luz, es frecuente cambiar de compañía, por lo que este suele ser un buen momento para replantearse, además de si es la mejor tarifa de luz posible, si la potencia contratada hasta entonces es mayor de la que corresponde.

En cualquier caso, la compañía en cuestión exigirá una serie de documentos que serán imprescindibles, independientemente de que se trate de una potencia trifásica o monofásica (caso más habitual):

  • Documentación necesaria para reducir la potencia de luz
  • Datos personales: nombre completo y número de DNI.
  • Datos bancarios.
  • Número CUPS del punto de sumnistro.
  • Boletín eléctrico en vigor que asegure las condiciones necesarias para realizar la gestión.
  • Potencia nueva que se quiere contratar.
  • Potencia contratada actual.

Si tras disminuir la potencia, el ICP de electricidad salta con frecuencia es posible que la elección de la potencia no haya sido la correcta y los kilovatios contratados sean más bajos de los que verdaderamente se necesitan.

¿Se puede bajar la potencia contratada gratis?

Actualmente, bajar la potencia no es gratuito, aunque no supone un gran coste para el consumidor y permite ahorrar en la factura de la luz al contar con un número de kilovatios menor.

El coste por bajar la potencia eléctrica, como se menciona anteriormente en este artículo, es tan solo de los derechos de enganche pertinentes (alrededor de 9'04 euros más impuestos). En reducciones de potencia, no será necesario hacer frente a gastos extras en los derechos de extensión y los derechos de acceso, pues el precio de estos solo se incrementa a medida que se aumenta la potencia.

Para contratos en los que la potencia se hubiera contratado antes del 1 de junio de 2021, la Comisión Nacional de Mercados y Competencia permitió bajar la potencia contratada 2 veces al año hasta el 31 de mayo de 2022, siendo estos gratuitos si no requerían la asistencia de un técnico.

También te puede interesar: